Las lluvias de los últimos días de septiembre cambiaron completamente el paisaje de l’Albufera después de un largo verano. Gran parte del marjal quedó cubierto por el agua, especialmente en zonas próximas a la laguna, en El Palmar, y tancats de Sollana, Silla, Catarroja o Alfafar, donde poco a poco han ido disminuyendo los niveles de inundación. Los marjales de Sueca y Cullera presentan unos niveles de inundación inferiores pero, aún así, mantienen agua en gran parte de su superficie. Con estas condiciones, el marjal de l’Albufera podría tener unas buenas condiciones para recibir un buen número de aves siempre que se mantengan ciertos niveles de inundación. De hecho, comienzan a ser visibles grupos grandes de gaviotas (sombría y reidora), garzas (garceta común, garceta grande, garza real) y limícolas (combatiente, avefría,…) y buenas densidades de aguilucho lagunero en zonas poco inundadas de Sueca y Sollana. Una opción muy interesante es perderse por los caminos que discurren por el marjal, buscando aquellas zonas poco inundadas por donde se suelen concentrar más las aves.