2009 14 Octubre

Les Calaes y los charranes patinegros

Uno de los lugares de l’Albufera de Valencia que más visitantes recibe a lo largo del año es, sin duda alguna, el mirador de El Pujol. Se trata de uno de los enclaves más concurridos, tanto por su localización accesible, como por las excelentes vistas que pueden obtenerse de la extensa laguna de l’Albufera, desde el cual se obtiene la panorámica más fotografiada de este humedal. Como cada año, a finales de septiembre, la Comunidad de Pescadores de El Palmar inicia la instalación de unas empalizadas que constituyen un ancestral arte de pesca instalado para la captura de los peces marinos que aprovechan las golas para entrar a l’Albufera en busca de comida. Estas empalizadas son conocidas como Calaes y sostienen un entramado de nasas, especialmente dedicadas a la captura de la anguila. Este complejo sistema de pesca puede ser fácilmente reconocido por las innumerables estacas que salen de la superficie del agua, configurando uno de los iconos más célebres de este humedal. Pero el mirador de la gola del Pujol es, además, uno de los lugares especialmente recomendados para la observación de un buen número de aves que aprovechan las estacas de les calaes para descansar.

El charrán patinegro Sterna sandvicensis es una de las especies que más parece aprovechar este lugar tan emblemático. Tras la colocación de las primeras estacas, hace ya varias semanas, su número aumenta de día en día, pudiendo llegar a observarse centenares de ejemplares a lo largo del invierno, pugnando con las gaviotas (reidora, sombría y patiamarilla) y con los fumareles, por ocupar las estacas disponibles para el sesteo.

En este lugar, y con el apoyo de un telescopio se pueden obtener lecturas de un tipo de marcas especiales colocadas por ornitólogos en sus patas. Se trata generalmente de unas anillas de lectura a distancia cuya comunicación posterior, a los respectivos programas de seguimiento en Europa, aporta una información muy valiosa para conocer aspectos importantes de la vida de esta especie. Las lecturas de anillas obtenidas hasta la fecha, en este mirador, han permitido registrar la presencia de aves nacidas en las colonias de cría del delta de l’Ebre (en Tarragona), La Camargue (en Francia) y en el delta del Po y Comacchio (en Italia), confirmándose movimientos continuos de ejemplares entre todas estas localidades mediterráneas a lo largo del año. La imagen que acompaña este texto fue tomada el pasado 12 de octubre de 2009 y parece corresponderse con un ave anillada y marcada, posiblemente hace ya más de un año, en las colonias de cría que esta especie tiene en el delta del Po (Italia). (En el caso de que encuentres una de estas aves marcadas, puedes informarte aquí).