Desde el pasado jueves se ha hecho evidente una marcada inestabilidad en el tiempo que se ha caracterizado por un fuerte temporal de mar y la entrada de un embolsamiento de aire frío de origen polar que ha dado lugar a un marcado descenso de las temperaturas y a un nuevo episodio de nevadas intensas a cotas muy bajas e incluso próximas al litoral. Durante gran parte de la mañana, las temperaturas apenas han superado los 4ºC y se ha mantenido una fina lluvia que a primeras horas se ha visto acompañada de aguanieve. Las previsiones apuntan a un cese de las lluvias a lo largo del fin de semana que darán lugar a un descenso de las temperaturas nocturnas para los próximos días, incluso por debajo de los 0ºC.
Invierno y buena parte del marjal en seco
Un invierno más, la más que discutible gestión invernal de los arrozales del parque natural de l’Albufera han hecho posible que una extensa superficie del marjal haya quedado completamente en seco en pleno invierno. Los trabajos de fangueo de los arrozales se iniciaron prematuramente a mediados de noviembre y rápidamente se ha ido ampliando la superficie de marjal fangueada y que posteriormente queda en seco. Algo más de 6.500 hectáreas de los marjales de Sueca, Sollana, Albalat de la Ribera y Algemesí permanecen, desde los primeros días de enero, sin agua y con apenas capacidad para poder acoger aves. Esta situación condiciona en buena medida la invernada de una gran cantidad de aves, desde limícolas, garzas y anátidas hasta paseriformes, que dejan de encontrar alimento en las parcelas ya roturadas y en las que apenas se desarrolla algo de vegetación.
Resumen ornitológico: Año 2009
Un mes de enero algo más frío de lo habitual se desarrolló con la presencia del mismo porrón de collar del pasado invierno, y con una cita de avetoro a orillas de la laguna. Hasta dos híbridos de garceta dimorfa fueron observados en diferentes zonas y dos gaviotas canas se localizaron junto con miles de sombrías y reidoras en el marjal. Los últimos días de este mes, y cerca de Pinedo, pudo ser identificada una tórtola senegalesa, resultando la primera cita para l’Albufera.
Después del frío, la lluvia
Desde que se diera por iniciado el invierno, el pasado 21 de diciembre, una serie de borrascas procedentes del Atlántico han ido pasando sobre la península Ibérica descargando a su paso lluvias que se han generalizado en buena parte del territorio. Después de una semana caracterizada por la irrupción de aire frío y un descenso muy marcado de las temperaturas, llega el turno a las lluvias que, aún no siendo de gran importancia, parecen ir acumulando cantidades destacadas (más de 100 mm desde la pasada semana en Sueca; www.meteosueca.com). Las previsiones parecen apuntar la continuidad de esta misma situación, y está previsto que durante los próximos días sigan llegando frentes similares a los que nos afectan, con lluvias continuadas y una persistencia de los vientos del suroeste y calmas que han favorecido un ascenso de las temperaturas.
El marjal helado
Después del temporal de la semana pasada, en el que un centro de bajas presiones frente a las costas del Golfo de Valencia, dio lugar a la sucesión de lluvia, nieve y viento sobre la fachada oriental de la península Ibérica, estos últimos días se están dejando notar un marcado descenso de las temperaturas asociado con la irrupción de una masa de aire frío procedente de Siberia. La pasada madrugada ha resultado ser la más fría de este otoño que termina, con temperaturas por debajo de los 0ºC, y se produce después de un largo periodo comprendido entre octubre y la primera mitad de diciembre, que se ha caracterizado por la ausencia de precipitaciones y unas temperaturas más elevadas de lo habitual. Esta mañana, el marjal de l’Albufera ha aparecido cubierto por una delgada capa de hielo e incluso algunas acequias y anguileras han sucumbido al frío.
Temporal de viento y nieve a finales del otoño
Tras la llegada de un frente Atlántico al Mediterráneo, la instalación de un importante centro de bajas presiones frente a las costas del Golfo de Valencia, motivó la entrada en superficie de una masa de aire húmedo del Mediterráneo que en contacto con el aire frío de origen Siberiano en altura, desencadenó un importante temporal de lluvia, nieve y viento sobre la fachada oriental de la Península Ibérica. Desde la madrugada del domingo 12, hasta la noche del lunes 13 de diciembre de 2009, se registró un importante temporal marítimo en las costas de l’Albufera de Valencia, con olas de viento y una marea de tormenta que elevó el nivel del mar varios decímetros, acompañado de fuertes vientos de Levante, lluvia (unos 67 l/m2 en la Devesa de l’Albufera y unos 94 l/m2 en Sueca) y bajas temperaturas (hasta los 4 ºC).
16.400 pardelas baleares desde el cabo de Cullera
El pasado 12 de diciembre de 2009, coincidiendo con la jornada mensual de la Red de observación de Aves y Mamíferos marinos (RAM), pudieron ser contadas desde el cabo de Cullera y en apenas dos horas de observación, un total de 16.420 ejemplares de pardela balear Puffinus mauretanicus. Se trata de la cifra más elevada registrada hasta la fecha en el litoral de l’Albufera y, probablemente, también uno de los conteos instantáneos más altos para esta especie en el Mediterráneo occidental. La pardela balear, es un procelariforme endémico del Mediterráneo, que nidifica exclusivamente en el archipiélago Balear, con una población reproductora no superior a las 2.400 parejas y catalogado “En Peligro Crítico” (Ver más información).
Las costas del E y NE de la península Ibérica parecen ser una de las principales localidades de presencia para esta especie durante el periodo prenupcial. En otoño e invierno, antes de ser ocupados los lugares de cría, esta pardela parece mostrar un carácter más gregario y gran parte de la población se concentra en estas zonas del litoral Mediterráneo, después de haber pasado los meses estivales en aguas del Atlántico donde la disponibilidad alimenticia es más elevada. Este comportamiento gregario, durante ciertas épocas del año, hacen que esta especie sea especialmente vulnerable frente a posibles vertidos de hidrocarburos en el mar que podrían, puntualmente, causar un elevado número de muertes.
Gaviotas reidoras del este de Europa
Hace apenas unos días pudo ser localizada, por diferentes observadores, una gaviota reidora Larus ridibundus con una anilla de lectura de color blanco con el código Y255 en negro. El ave fue vista en dos ocasiones el 5 y 6 de diciembre de 2009, junto con varios miles de ejemplares de esta misma especie, en zonas de La Llonga (Sueca), donde estos días se están llevando a cabo labores de fangueo de arrozales inundados. Remitido el registro de la lectura, nos llega ahora la procedencia de este ejemplar adulto, que se corresponde con un ave anillada como pollo en junio de 2008 en el lago Palićko (N 46° 02’; E 019° 26’), localizado en Subotica (Serbia) y situado a una distancia en de 1.798 kilómetros en línea recta de l’Albufera.