2009
15
Diciembre
Temporal de viento y nieve a finales del otoño
Tras la llegada de un frente Atlántico al Mediterráneo, la instalación de un importante centro de bajas presiones frente a las costas del Golfo de Valencia, motivó la entrada en superficie de una masa de aire húmedo del Mediterráneo que en contacto con el aire frío de origen Siberiano en altura, desencadenó un importante temporal de lluvia, nieve y viento sobre la fachada oriental de la Península Ibérica. Desde la madrugada del domingo 12, hasta la noche del lunes 13 de diciembre de 2009, se registró un importante temporal marítimo en las costas de l’Albufera de Valencia, con olas de viento y una marea de tormenta que elevó el nivel del mar varios decímetros, acompañado de fuertes vientos de Levante, lluvia (unos 67 l/m2 en la Devesa de l’Albufera y unos 94 l/m2 en Sueca) y bajas temperaturas (hasta los 4 ºC).
Los efectos de estos temporales ha finales del otoño suelen traer las primeras nevadas al interior peninsular y la mañana del martes amaneció con las cimas del horizonte de l’Albufera de Valencia completamente nevadas. Si las bajas temperaturas persisten, en los próximos días cabe esperar el desplazamiento de pequeñas aves insectívoras y granivoras hacia cotas más bajas. Sería entonces perceptible un aumento de mosquiteros y fringílidos en la costa, en pos de los cuales descenderían de las sierras gavilanes y esmerejones.
El mar de fondo todavía persistía la mañana del martes, con fuertes olas que no han dejado rastro de las aves marinas observadas días atrás. Sin embargo, el temporal ha dejado depósitos de marea kilométricos en las playas. Estos depósitos contienen restos vegetales y de animales marinos y suponen una fuente de recursos tróficos para invertebrados, limícolas y gaviotas. Sin embargo, una observación detenida de estos materiales permite reconocer con desconsuelo una gran cantidad de plásticos (gránulos de polietileno, trocitos de poliestireno, bastoncillos de plástico para aseo personal e infinidad de otros fragmentos), un triste legado de la civilización actual, disonante con la belleza de todo este evento, al que no debemos resignarnos.


