2009 11 Noviembre

Dónde ver aves este mes: NOVIEMBRE

La persistencia de vientos de poniente durante la primera semana de noviembre ha hecho complicado poder observar aves. Las previsiones para las próximas jornadas parecen algo más favorables y es probable que nos permita poder seguir disfrutando de nuestras observaciones con algo más de comodidad. Noviembre suele ser un mes de transición, en el que se pueden observar todavía migrantes retrasados y se hace más firme la presencia de las poblaciones invernantes. Buena parte del marjal permanece inundada, aunque con niveles algo inferiores a los de otros años, y en ella se puede observar un buen número de aves. Los vedats de Sueca y Silla (este último preferentemente por la tarde) son los mejores sitios en los que observar aves, especialmente desde los miradores habilitados por los diferentes ayuntamientos (dos en Sueca y uno en Silla). Cullera es otro de los vedats que conviene visitar aunque las cifras de anátidas en este lugar suelen ser algo inferior en los últimos años.

En algunas zonas del interior del marjal de Sueca (La Llonga, Utxana o El Ràfol) es previsible que empiecen a realizarse las labores de fangueo de campos de arroz. En estos sitios es donde suele concentrarse un mayor número de limícolas y gaviotas y gran cantidad de paseriformes (bisbitas, alondras, lavanderas, pinzones,…). También el marjal poco encharcado es un hábitat adecuado para la observación de rapaces (aguiluchos, busardo ratonero, esmerejón,…) y otras especies que pueden salir al paso si nos vamos moviendo sin prisas.

El mar es otro de los lugares en los que podremos encontrarnos con un buen número de aves este mes. Por estas fechas resultan habituales alcatraces, pardelas y págalos, y en menor número alcas y patos marinos como el negrón común. Los días de poniente suelen dar buenos resultados si queremos dar con las mayores concentraciones de aves marinas, en especial desde lugares óptimos para la observación como el cabo de Cullera.

Otro de los lugares muy recomendados es la Reserva del Racó de l’Olla, donde las cifras de anátidas y algunos limícolas pueden ser importantes. Moverte con tranquilidad por las sendas y caminos habilitados, a primeras horas de la mañana o por las tardes en calma (los martes y jueves), sigue siendo una buena opción para la observación pausada de paseriformes, al igual que lo es también recorrer el frente dunar y las zonas próximas al estany de El Pujol. También la Reserva del tancat de La Pipa abre sus puertas a los observadores de aves, la visita a este lugar requiere de comunicación previa (llamando al teléfono 608 746 865 o visitas@tancat.net), en este lugar, es previsible que poco a poco vaya mejorando la capacidad de acogida para las aves.