2009 14 Septiembre

Esperando la llegada de una nueva irrupción de aire frío

Se trata de la enésima irrupción de aire frío desde que empezara uno de los otoños más fríos de los últimos años. Los próximos días se prevé la llegada de un embolsamiento de aire frío que ya ha comenzado a sentirse desde la pasada noche, con temperaturas mínimas que han alcanzado los 0ºC en el observatorio de Sueca y en el Racó de l’Olla. A diferencia de las otras irrupciones, la que nos afecta en esta ocasión, tiene un origen continental y por ello está previsto un descenso de las temperaturas más acusado. Además, es posible que con llegada de viento de procedencia marítima puedan darse precipitaciones moderadas y nevadas, incluso, en cotas inferiores a los 500 metros.

Este tipo de situaciones, de prolongarse en el tiempo, suelen ser las que más afectan a las aves invernantes en nuestra geografía. Con el paso de estas irrupciones suele registrarse la llegada de aves invernantes procedentes del centro y este europeo que, empujadas por el avance de estos frentes fríos, tratan de escapar de las bajas temperaturas. Una de las aves más sensibles a este tipo de fenómenos es la avefría europea Vanellus vanellus, que suele ver incrementada su presencia de manera muy marcada con la llegada de este tipo de situaciones adversas. En fechas similares a estas pero del año 1985, se produjo una de las mayores irrupciones de aire frío de las últimas décadas, que dio lugar a la llegada de un gran número de aves, contabilizándose un mínimo de 26.000 avefrías. Si bien existen similitudes con la situación de aquel año, en esta ocasión no parece que los efectos de esta irrupción vayan a prolongarse tanto en el tiempo, ni que vaya a afectar a gran parte del continente europeo, tal y como sucedió en aquella ocasión. Al menos, hasta el fin de semana, parecen seguras unas duras condiciones ambientales tanto para las aves, como para los observadores que salgamos al campo a buscarlas.