Gaviotas reidoras mostrando plumaje nupcial en pleno invierno
Aunque no suele ser frecuente, tampoco es extraño observar en pleno invierno gaviotas reidoras con la cabeza completamente oscura, pese a que se trata de un rasgo propio del plumaje nupcial que esta especie adquiere conforme se aproxima la primavera. La transición del plumaje invernal al nupcial, en ejemplares adultos de esta especie, implica una muda parcial que conlleva una renovación de las plumas de la cabeza y el cuerpo. De este modo, el comienzo de la muda de las plumas de la cabeza suele iniciarse a mediados de enero y se prolonga hasta el mes de marzo, periodo en el que la mayoría de las aves han adquirido ya el plumaje nupcial completo. En nuestras latitudes, donde los inviernos son más suaves que en el resto de Europa, estos procesos de renovación del plumaje pueden verse adelantados y eso explica que algunas gaviotas reidoras ya adquieran la cabeza oscura a mitad del invierno. De este modo, las aves que hayan iniciado esta muda a mediados de diciembre probablemente muestren la cabeza completamente oscura a finales del mes de enero.
La muda del plumaje es una de las estrategias que han desarrollado las aves para garantizar el buen estado de conservación de las plumas. A lo largo de los meses todas las aves realizan varios cambios de las plumas, tanto las de vuelo (remeras y timoneras) como las corporales. La mayoría de las aves mudan las plumas de vuelo sólo una vez al año, ya que se requiere una gran cantidad de energía para reemplazarlas. En cambio, se producen dos mudas de las plumas corporales, por lo general coincidiendo con cambios en el ciclo anual (periodo nupcial, invernal, etc.). El conocimiento de los patrones de muda en las aves resulta de gran utilidad para poder determinar con exactitud la edad de las aves e incluso, en ocasiones, para poder identificar especies o subespecies muy similares.
