Septiembre se estrena con dos observaciones de aves raras
La observación, en un determinado territorio, de especies de aves pertenecientes a otras regiones geográficas, suele ser motivo de entusiasmo y satisfacción para un gran número de observadores de aves. Pero al margen de esta primera valoración, la observación y el estudio de los registros de aves raras en un territorio tienen un valor biológico indudable. El estudio de los patrones de presencia de aves raras en un territorio y de los cambios en su regularidad de aparición al cabo de los años, pueden ser indicativos de las estrategias adoptadas por las diferentes especies de aves en sus intentos de ocupar nuevas áreas de cría o de invernada. Para poder analizar estos cambios a nivel continental es necesario contar con los listados de las aves observadas en cada país. Con esta finalidad, los ornitólogos se han dotado de comités de rarezas encargados de configurar los listados de las especies de aves que ocupan un territorio y de recopilar las citas de aves consideradas raras que han sido registradas allí para valorar, en su caso, las incorporaciones de nuevas especies a dichos listados.
De este manera, cualquier persona que observa una rareza puede contribuir con su nueva cita a lista nacional de observaciones de aves raras, comunicando los detalles de su observación al comité de rarezas correspondiente, que en el caso de España es el perteneciente a la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife). (Comité de Rarezas de la SEO). El mes de septiembre suele ser uno de los periodos del año en el que mayor número de rarezas suele observarse, un momento muy esperado por una gran cantidad de observadores de aves.
