Tormenta de verano
Este tipo de situaciones también señalan cambios en las conductas de muchas aves. Más de un migrante habrá tenido que ver alterado su viaje hacia el sur o bien habrá tenido que realizar una pausa momentánea en su desplazamiento, a la espera de una mejoría en el tiempo. De todos modos, y a pesar de lo aparatosas que parecen estas perturbaciones, situaciones locales o de reducida escala geográfica como estas, suelen afectar en menor medida a las aves, ya de por sí adaptadas a situaciones atmosféricas adversas. De cualquier forma, una situación como la que estamos viviendo, en unas fechas tan concretas como estas, puede dar lugar a observaciones de aves ciertamente interesantes. Habrá que estar al tanto los próximos días para valorar, en qué medida, esta primera tormenta de verano “deja caer” algún que otro migrante inesperado.
