Ave de la semana: la garceta grande Casmerodius albus
Se trata de una de las garzas más grandes de Europa y por su coloración enteramente blanca resulta inconfundible. A pesar de que Escolano, en el año 1611, pudiera estar refiriéndose a esta especie con el nombre de “garza blanca” (a la que describe como “mas graciosa y de mejor talle que la real”), las primeras referencias más fiables en l’Albufera aparecen a finales del s.XIX y principios del s.XX, cuando era considerada como un ave muy rara y de paso en invierno. Con anterioridad a 1999, se llegó a comportar como un migrante raro y un invernante ocasional, que se observaba de manera esporádica y en escaso número en los meses de febrero-abril y entre junio y octubre.
Ave de la semana: el carricerín común Acrocephalus schoenobaenus
El carricerín común Acrocephalus schoenobaenus, es un pequeño paseriforme típico de hábitats acuáticos cubiertos por vegetación palustre como carrizales, juncales y eneales. Se trata de una especie escasa, que en la península Ibérica se presenta de manera regular en los diferentes pasos migratorios, tanto en el prenupcial, cuando aparenta ser algo más numeroso, como en el postnupcial. El mes de marzo suele ofrecer los primeros registros de esta especie que pasa el invierno en el África subsahariana y que se reproduce en buena parte del continente Europeo, ausentándose de la cuenca del Mediterráneo y la península Ibérica. Esta última semana parece haberse registrado una llegada marcada de migrantes, tanto en l’Albufera, como en otros humedales próximos como el marjal dels Moros, en Sagunto, donde fue tomada esta imagen.
Un buen lugar para ir a ver aves: el marjal de Catarroja
Sin duda una de las mejores opciones para ver aves en l’Albufera estos días es acercarse al marjal de Catarroja. Estos arrozales aún mantienen buenos niveles de inundación y representan las únicas zonas inundadas de todo el parque natural después del drenaje prematuro iniciado a principios de enero. La mejor forma de acceder a esta zona de l’Albufera es a través del camí Vell de Russafa y empezar la visita de los arrozales desde el port de Catarroja, moviéndote en dirección hacia Silla por los caminos que vayas encontrando.
Se ha hecho esperar pero por fin ha llegado el primer episodio de vientos fuertes de poniente de esta primavera. Tras una larga sucesión de calmas, vientos flojos y temporales del este y noreste, que se han prolongado desde el inicio de la primavera, a lo largo de las últimas horas ha comenzado a sentirse la entrada de un frente del oeste que ha dado lugar a un incremento significativo de la fuerza del “vent de ponent”.
Agujas colinegras con anillas de colores
Coincidiendo con los máximos anuales de aguja colinegra Limosa limosa en l’Albufera (máximo cercano a las 3.000 aves a finales de febrero) han sido observados varios ejemplares de esta especie con anillas de colores en las patas. Estas anillas forman combinaciones únicas que pueden ser anotadas a distancia utilizando una óptica adecuada y permiten conocer el lugar de procedencia y longevidad de cada una de las aves marcadas.
Una gaviota argéntea en el marjal de Silla
Esta tarde ha podido ser observado un ejemplar de gaviota argéntea Larus argentatus en arrozales inundados del marjal de Silla. El ejemplar, un ave de prácticamente adulta (cuarto invierno), se encontraba junto con un centenar de gaviota patiamarilla Larus michahellis y gaviota sombría Larus fuscus.
El regreso del charrán común
El charrán común Sterna hirundo es un ave eminentemente marina que desarrolla importantes migraciones anuales entre las latitudes medias de los continentes euroasiático y americano, en las que nidifica, y los océanos circumtropicales en los que pasa los meses invernales.