Abril es el mes en el que se empiezan a hacer especialmente llamativos los cantos nupciales de un buen número de paseriformes palustres. Cualquier hábitat en el que prolifere una densa vegetación compuesta de carrizales, juncales, eneales o cañaverales es idóneo para poder escuchar los continuos reclamos de carriceros, carricerines, ruiseñores y buscarlas, que empiezan a dejarse notar de manera llamativa y vistosa.
El esfuerzo continuado en visitar un lugar repleto de gaviotas siempre acaba dando agradables sorpresas, aunque este lugar sea tan poco acogedor como una planta de residuos orgánicos. En esta ocasión se trata de la gaviota pipizcan Larus pipixcan, un raro divagante americano que se ha presentado en contadas ocasiones en la península Ibérica y que, por primera vez, ha sido observado en Valencia. El ejemplar, un ave aparentemente adulta, fue localizado en la planta próxima a Quart de Poblet, el pasado 6 de abril de 2010 y también al día siguiente, durante parte de la tarde (ver más información de esta cita).
Dónde ver aves en abril
La primavera se hace patente conforme avanza el mes de abril y sus efectos se dejan notar, especialmente, en las aves. Al aumento de las temperaturas y a la mayor duración del día, se le une una intensa actividad que se traduce en una marcada llegada de migrantes y el inicio de la temporada nupcial para la mayoría de las especies, muchas de las cuales, incluso, empezarán a reproducirse a lo largo de las próximas semanas.
El plumaje críptico de las hembras de azulón
Entre otros muchos aspectos, las aves se caracterizan por presentar una gran diversidad de plumajes, con diferencias que pueden llegar a ser muy evidentes entre individuos de diferente sexo, dependiendo de la edad o bien según la época del año. Las anátidas suelen ser un claro referente de aves que muestran diferencias del plumaje dependiendo del sexo, siendo más llamativos, por lo general, los que presentan los machos. Las razones que explican que las hembras cuenten con un tipo de plumaje mimético o críptico son evidentes, si se tiene en cuenta que juegan un papel muy importante durante el periodo de incubación y al hacerse cargo, la mayoría de las veces, de la atención de los pollos.
Ignacio Vidal y l’Albufera de 1850
Casi con total seguridad, el Catálogo de las Aves de la Albufera, escrito hacia 1856 por Ignacio Vidal, sea uno de los mejores referentes históricos relacionados con las aves de l’Albufera y también una de las primeras obras sobre la materia que se editó en España. Profundizar en esta obra y leerla con detenimiento puede que sea uno de los ejercicios más gratos para imaginar como podría ser l’Albufera de mediados del siglo XIX; una localidad por la que el propio autor quedo cautivado por su gran diversidad y en la debió de pasar largo tiempo observando y recabando información.
La serenidad de la niebla al inicio de la primavera
Desde hace unos días, las mañanas en l’Albufera amanecen cubiertas por una densa niebla que se ha hecho especialmente visible esta misma jornada. La estabilidad atmosférica desde que se iniciara esta primavera ha marcado estos últimos días y el sol apenas se ha dejado ver algunos breves instantes, oculto tras una cubierta de nubes que parece especialmente persistente en las proximidades del mar. El contraste, después de unos meses de marcada inestabilidad, es evidente y, en cierta medida, invitan a una observación de aves pausada y tranquila. Muchas especies precisan de este tipo de pautas de observación y puede que sea la mejor forma para dar con aves difíciles de observar, pero frecuentes en esta época del año, como paseriformes palustres y polluelas.
Día Mundial del Agua
El Día Mundial del Agua en 2010 celebrado bajo el lema “Agua limpia para un mundo sano” tiene por objeto el fomentar la concienciación en cuanto a la conservación de ecosistemas sanos y del bienestar humano y dar un mayor realce a cuestiones relacionadas con la calidad del agua, animando a gobiernos, organizaciones, comunidades y personas en todo el mundo a que adopten medidas en relación con ese tema y a que realicen actividades de prevención de la contaminación, limpieza y rehabilitación, entre otras acciones. La planificación hidrológica y la asignación de recursos hídricos en cantidad y calidad suficiente son, en la actualidad, garantía de la supervivencia de un humedal tan emblemático como l’Albufera. Durante siglos, esta zona húmeda ha dependido de los sobrantes y excedentes de riego de las cuencas del Júcar y del Túria, recursos que, en la actualidad, se han visto drásticamente reducidos y sustituidos, en buena medida, por caudales procedentes de estaciones de depuración de aguas residuales tan importantes como la de Pinedo. Las implicaciones que a corto y medio plazo pueden tener la incorporación de este tipo de caudales a l’Albufera son cuestionados, ya que podría revertir en un incremento los niveles de eutrofización de la laguna y en un deterioro, aún mayor, de la calidad de las aguas de este sistema.
Sobre la llegada de morito común
Desde finales del pasado mes de febrero, se ha comenzado a registrar la llegada de un número cada vez mayor de ejemplares de morito común Plegadis falcinellus, que ha dado lugar a la mayor concentración de esta especie observada hasta la fecha en l’Albufera. Se trata de un grupo que, en los últimos días, ha superado ya las 125 aves y que se ha ido presentando en diferentes zonas inundadas del parque natural.