El largo viaje del correlimos zarapitín
Coincidiendo con el inicio de la inundación del marjal de l’Albufera se hace más evidente el paso prenupcial de uno de los limícolas más representativos de este humedal. El correlimos zarapitín calidris ferruginea es un Caradriforme que se presenta en l’Albufera en migración, siendo especialmente numeroso durante el movimiento postnupcial pero que en primavera, y en especial en la primera mitad de mayo, puede llegar a alcanzar cifras cercanas al centenar de aves.
Se trata de un limícola de pequeño tamaño, que se reproduce en el norte de Siberia, a lo largo del círculo polar ártico, entre la península de Yamal y el golfo de Kolyuchinskaya, y que se desplaza hasta los cuarteles de invernada localizados al sur del Sahara, llegando al extremo sur del continente africano, el sur de Asia, Australia y Nueva Zelanda. Se trata pues de un migrante de larga distancia que apenas realiza paradas intermedias entre los lugares de cría y los de invernada; un gran viaje teniendo en cuenta que puede llegar a recorrer más de 11.000 kilómetros. Resulta realmente conmovedor pensar que estas pequeñas aves, que ahora se alimentan en las zonas inundadas del marjal de l’Albufera, estarán en apenas unas semanas en los lugares de cría, donde el corto verano ártico les proporcionará el hábitat idóneo para sacar adelante a su prole. En apenas unos meses, a mediados de julio, empezarán a desplazarse hacia el sur, siguiendo las rutas que les llevarán nuevamente a los lugares de invernada.
