2009
08
Septiembre
Dónde ver aves: ENERO
Enero es un mes plenamente invernal y, aunque suele caracterizarse por situaciones atmosféricas estables, este periodo también recoge las temperaturas mínimas anuales y los episodios de condiciones climáticas adversas invernales más prolongados. A lo largo de este mes, los trabajos de fangueo en los arrozales se hacen más regulares y frecuentes, lo que favorece la llegada de miles de gaviotas que aprovechan estas labores agrícolas como medio para obtener una gran cantidad de alimento. La gaviota sombría Larus fuscus y la gaviota reidora L. ridibundus siguen siendo las más numerosas, aunque en los grandes grupos de láridos uno se puede encontrar con otras especies invernantes mucho más escasas, como la gaviota cabecinegra L. melanocephalus, la gaviota cana L. canus o incluso la gaviota argéntea L. argentatus. Los limícolas, en concreto el chorlito dorado europeo Pluvialis apricaria y la avefría europea Vanellus vanellus también aumentan significativamente su presencia y suelen dar, a lo largo de estos días, los valores máximos anuales. La visita al marjal ofrece una buena alternativa para la observación de aves, en especial si se buscan las zonas que están siendo fangueadas o que lo han sido recientemente. Lo mejor es desplazarse con vehículo e ir acercándose a las concentraciones de aves poco a poco, con cuidado y sin salir del coche, ya que la constante presión cinegética del invierno hace que éstas levanten el vuelo ante la más mínima amenaza. En estos mismos lugares será frecuente la observación de un buen número de paseriformes, con especies como la lavandera blanca Motacilla alba, pinzón vulgar Fringilla coelebs o la alondra común Alauda arvensis, que pueden formar bandos muy numerosos.
Con la finalización de las tiradas (la última será el próximo 17 de enero), los vedats de caza de Silla, Sueca y Cullera quedan abiertos al paso de vehículos y maquinaria y, por ello, buena parte de las concentraciones de anátidas de estas zonas desaparecen. A partir de este momento, la visita a los diferentes miradores ya no ofrece tantas expectativas para observar aves como estos dos últimos meses. Además, hay que tener presente que durante una semana (entre el 18 y 25 de enero) se celebran las jornadas de Les Càbiles que implican casi nueve días ininterrumpidos de caza (ver más información). Hasta el primer domingo de febrero, fecha en la que finaliza la temporada de caza, la actividad cinegética nos seguirá acompañando en nuestras salidas al campo los fines de semana.
A lo largo de enero, y dependiendo de cómo se desarrollen los días, las opciones de observar aves marinas serán muy diferentes. Las situaciones de mar en calma y con ausencia de vientos son excelentes para poder observar colimbos, serretas y patos marinos cerca de la playa. Los días de fuerte viento del este, por lo general asociados con temporales, suelen ser propicios para observar aves más pelágicas (pardelas, págalos, alcatraces) y gaviotas como la cabecinegra o incluso la gaviota tridáctila Rissa trydactila. Un periodo excelente para ser conscientes de como el invierno y sus aves dibujan un paisaje completamente distinto al que se ofrecerá en l’Albufera dentro de unos meses…

