Dónde ver aves: OCTUBRE
Con el inicio de octubre se hace mucho más evidente el cambio de estaciones. Los días claramente van haciéndose más cortos y las temperaturas no llegan a ser lo cálidas que eran hace tan sólo unas semanas. Por otro lado, el paisaje en l’Albufera empieza a cambiar radicalmente y a la siega de los campos de arroz le sigue el ciclo que culminará con la inundación invernal del marjal en una extensa superficie de l’Albufera.
Octubre continúa ofreciendo la posibilidad de observar un buen número de migrantes que siguen su desplazamiento hacia latitudes inferiores. Aunque puede que no se registren tantas especies de aves limícolas, ni en cifras tan elevadas como las alcanzadas en los meses estivales, este mes suele dar sorpresas en otros grupos de aves. Rapaces, anátidas, paseriformes, aves marinas, entre otras muchas, pueden ser citadas a lo largo de este periodo y en cualquier lugar del l’Albufera. Octubre es, tradicionalmente, uno de los meses del año más emocionantes para tratar de observar aves divagantes o raras, así que recuerda que cualquier arbusto, arrozal encharcado, tendido aéreo o ribazo puede ofrecerte una observación de lo más inesperada… Por contra, a lo largo de estos días tiene lugar el inicio de la actividad cinegética de aves acuáticas, una práctica muy extendida que determinará, en buena medida, las condiciones para poder observar aves durante los próximos meses.
Los mejores sitios a los que poder ir a ver aves son pues difíciles de concretar en este mes del año. Las partidas de marjal cercanas a El Palmar (El Fangar, l’Abadejo, Zacarés, La Flota,…) y las zonas de los marenys de Sueca (La Calderería, La Malva,…) son las primeras en ser inundadas, aunque estas últimas precipitaciones han acelerado la inundación de extensas zonas de marjal. Lo mismo ocurre en las zonas próximas a la laguna de l’Albufera de Silla y Catarroja, donde en muchos casos los caminos quedan cortados por la actividad cinegética. Lo mejor es ir recorriendo poco a poco los arrozales entre Valencia y Cullera y buscar las zonas que quedan parcialmente inundadas, ya que suelen concentrar un mayor número de aves acuáticas (garzas, gaviotas y limícolas). Ten en cuenta que las aves pueden resultar difíciles de observar al pasar desapercibidas en los campos cosechados y cubiertos con los restos de la siega. La mata de El Fang y el Racó de l’Olla son también dos buenas zonas en las que observar anátidas, en especial los días de caza.
Otra opción es recorrer andando los diferentes senderos peatonales accesibles en La Devesa o el Racó de l’Olla, donde podrás observar un buen número de paseriformes en paso y también primeros invernantes. El estany de El Pujol y el litoral cercano puede dar también alguna sorpresa. Los días de poniente pueden dar buenas jornadas para observar rapaces en paso, así que es importante mantenerte informado de las previsiones del tiempo. Las tardes desde el cabo de Cullera puede ser otra alternativa para observar aves marinas, ya que suelen ser frecuentes las observaciones de págalos y alcatraces.


