Citas Destacadas - Noviembre 2009

Duodécima observación del mosquitero bilistado en l’Albufera


23
Nov
2009

Como viene sucediendo cada otoño desde 2003, la mañana del 21 de noviembre pudo ser observado un ejemplar de mosquitero bilistado Phylloscopus inornatus en la Reserva Natural del Racó de l’Olla.

Un canto diagnóstico a primeras horas de la mañana, un llamativo y lastimero silbido bisilábico, alertaba a varios observadores que, durante un largo rato, permanecieron expectantes a la aparición de este pequeño paseriforme de origen asiático. Varias horas después, este mismo ejemplar era localizado por otro observador a un centenar

de metros del lugar del primer contacto. Desde ese momento, el ave permanece durante casi toda la mañana en un pequeño bosquete de álamo blanco y tarajes, próximo a la zona de acceso de la Reserva Natural, donde permanecía alimentándose activamente y emitiendo, cada cierto tiempo, el sonoro silbido que caracteriza a esta especie.

Este mismo ejemplar ha podido ser observado en días posteriores por otro buen número de observadores. Durante todo este tiempo, el mosquitero permanece en la misma zona de arbolado, donde predominan los caducifolios, mostrándose muy activo y persiguiendo constantemente a cualquier otro mosquitero que se aproxime. Una ocasión perfecta para dar con esta especie siberiana observada en contadas ocasiones en esta misma localidad.

El mosquitero bilistado es un paseriforme propio del continente asiático, cuyas localidades de cría se extienden desde los Urales hasta el extremo oriental de China y que pasa el invierno en el sureste asiático. Es una especie que se presenta todos los años en el norte y noreste de Europa, especialmente durante el paso otoñal, y constituye el divagante siberiano más regular de los observados cada otoño en Europa (Ver más información).

Observación pendiente de homologación por el Comité de Rarezas de la Sociedad Española de Ornitología. De ser aceptada, supondrá la duodécima observación realizada en l’Albufera de Valencia y la octava que se registra en esta misma zona de arbolado del Racó de l’Olla; sin duda un lugar excepcional para dar con este divagante oriental.

Arribada otoñal sin precedentes de grulla común en l’Albufera


12
Nov
2009

Desde los primeros días del mes de noviembre se han venido repitiendo las observaciones de grulla común Grus grus en l’Albufera. Se trata de un migrante escaso en esta zona, que se presenta durante los diferentes pasos y que sólo en contadas ocasiones se ha presentado durante el invierno.

En 2009, las observaciones otoñales de esta especie parecen haberse visto incrementadas por la persistencia de los fuertes vientos de poniente que se registraron durante la primera semana de este mes.

Las principales rutas migratorias de la grulla común discurren por el interior peninsular y alejadas del litoral, de manera que los constantes vientos podrían haber desviado gran parte de las aves que están siendo observadas estos días. Con esta situación, las cifras alcanzadas de esta especie en los marjales de l’Albufera han ido incrementándose con el paso de los días, hasta alcanzar las 220 aves presentes desde el 12 de noviembre y casi 300 el 14, en las partidas de Sueca y Silla. Estas cifras constituyen máximos registrados hasta la fecha en l’Albufera.

Las aves, mayoritariamente adultas, se dispersan por una extensa superficie del marjal de Sueca (partidas de El Cavall, Els Bassals o El Ràfol) y Silla, donde los niveles de inundación son muy bajos y que han quedado cubierta por la vegetación, formada mayoritariamente por el arroz rebrotado y por plantas adventicias que se han desarrollado durante estos dos últimos meses. Las aves permanecen en grupos laxos y dispersas, alimentándose constantemente en los campos parcialmente anegados.

Tras más de una semana de presencia ininterrumpida, es previsible que estas aves continúen con nosotros mientas las condiciones de tranquilidad lo permitan. Está por ver cómo responderán al primer día de tirada en los vedats (el próximo 21 de noviembre), donde en la actualidad se concentran todas las aves. La escasa superficie de reserva de caza existente en las zonas de marjal de l’Albufera, libre por tanto de las molestias ocasionadas por la actividad cinegética, puede condicionar que estas aves puedan permanecer mucho más tiempo con nosotros y quién sabe si a lo largo de todo el invierno.