Cuaderno de Campo | Octubre 2015

Tiempo de bilistados


08
Oct
2015

Uno de los acontecimientos más esperados del otoño tiene que ver con la llegada de aves divagantes que, muy de vez en cuando, pueden llegar a observarse en nuestras salidas al campo. Entre todas estas especies de presentación ocasional destaca el mosquitero bilistado (Phylloscopus inornatus) un pequeño paseriforme que se reproduce en la parte central de Siberia y que en otoño, una parte de la población, parece desplazarse hacia Europa occidental, presentándose incluso en números elevados en países nórdicos (más de 950 observaciones en septiembre de 2015 en Finlandia; fuente: www.tarsiger,com).

El patrón migratorio de esta especie aún guarda algunas incógnitas, ya que el elevado número de aves registrado en países del norte de Europa (Islas Británicas, Finlandia, Suecia, Países Bajos,…) no se repite en países localizados más al sur (Francia, Italia, España, Grecia,…), donde hasta hace pocos años las citas de esta especie continuaban siendo escasas. Esta situación podría indicar que la presencia de aves en Europa se asociaría más con una dispersión post-nupcial de larga distancia hacia el oeste y que buena parte de estas aves regresarían por el mismo camino, siguiendo ya una ruta migratoria hacia los cuarteles de invernada localizados en el sureste asiático. Sin embargo, las citas de este diminuto mosquitero en nuestro territorio siguen en aumento cada año y la reciente invernada en las Islas Canarias podrían confirmar nuevas rutas y localidades de invernada de este divagante asiático.

En l’Albufera y su entorno más inmediato (donde se llevan acumulados más de 23 registros desde que se observara por primera vez en 1984) la presencia de esta especie se limita a los meses otoñales (principios de octubre y diciembre). Las zonas arboladas con especies caducifolias o de ribera (y especialmente con álamo blanco Populus alba) parecen ser lugares idóneos para localizar este mosquitero cuyo llamativo reclamo resulta diagnóstico. Esta última semana y coincidiendo con una marcada llegada de migrantes en la península Ibérica, ya se han registrado tres ejemplares distintos (puede que cuatro) en dos localidades diferentes. Un buen momento para tratar de identificar y localizar este divagante propio de la taiga siberiana.

Bibliografia:

de Juana, E. (2006). Aves raras de España. Lynx Edicions. Barcelona 

Publicado en