Cuaderno de Campo | Noviembre 2013

Por fin, un primer paso hacia el invierno


17
Nov
2013

Ante un otoño que más bien empezaba a parecerse a un verano interminable, este fin de semana se ha registrado una primera irrupción de aire frío que nos recuerda la proximidad del invierno. Un embolsamiento de aire procedente del norte de Europa se ha situado en el mediterráneo occidental propiciando un descenso marcado de las temperaturas y unas primeras, aunque tímidas, precipitaciones en el entorno de l’Albufera (cifras por encima de los 10 litros/m2 y temperaturas mínimas por debajo de los 10ºC). Esta situación, caracterizada por una marcada persistencia de vientos de mestral, parece que se prolongará a lo largo de la semana confirmando con ello las condiciones ambientales propias de la segunda mitad de noviembre.

De momento es pronto para comprobar cómo esta primera irrupción del frío europeo puede afectar a las aves. Hasta la fecha la llegada de migrantes e invernantes a l’Albufera parecía ser algo más modesta de lo habitual, con cifras todavía bajas de muchos de los invernantes más frecuentes y numerosos. De cualquier forma, una de las variables que más podría condicionar la presente invernada de aves acuáticas en l’Albufera tiene que ver con el retraso registrado en la inundación de los arrozales. A mediados del mes de noviembre, una extensa superficie del marjal de Sueca, Sollana, Silla, Catarroja Algemesí o Massanassa permanece aún en seco y la escasez de precipitaciones este otoño ha reducido la superficie inundada, casi exclusivamente, a las zonas en las que se localizan los vedas de caza de Cullera, Sueca, Sollana y Silla.

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Un octubre sin apenas lluvias ni migrantes


03
Nov
2013

Como sucedió en el mes de septiembre, octubre se caracterizó por una ausencia casi total de precipitaciones y unas temperaturas algo más elevadas de lo normal que parecen haber condicionado la continuidad de un paso postnupcial mucho más atenuado de lo normal. Los primeros días del mes pudieron ser observadas varias de las rarezas localizadas el pasado mes de septiembre (tarro canelo, archibebe patigualdo chico, correlimos pectoral, lavandera cetrina), pero conforme avanzaba el mes la ausencia de observaciones de aves escasas o raras han marcado un mes de octubre muy tranquilo, con las típicas observaciones de migrantes y la llegada de los primeros invernantes de la mayoría de aves. Sin duda una de las citas más inesperadas se corresponde con el anillamiento del herrerillo común en Silla, una de los pocos registros realizados hasta la fecha en el entorno de l’Albufera y lo que parece ser la confirmación, por primera vez, de la nidificación del tejedor africano y unos primeros indicios de cría del pico de coral.

Por otro lado, hasta tres cercetas pardillas pudieron ser observadas justo antes del inicio de la temporada de caza. Una temporada de caza que, al iniciarse con retraso, ha forzado que se hayan habilitado varios días festivos como jornadas hábiles de una práctica cinegética que se prolongará hasta el primer fin de semana del próximo mes de febrero de 2014.