Cuaderno de Campo | Septiembre 2012

Después del temporal


30
Sep
2012

Aunque breve, el primer temporal de este otoño de 2012 será recordado por la fuerza del viento que llegó a propiciar durante la noche y madrugada del viernes y sábado. Las lluvias, que se concentraron en ese mismo periodo de tiempo, también fueron destacadas, con algo más de 80 l/m2 en Sueca y cifras por encima de los 160 l/m2 en Silla y otros municipios de la comarca de l’Horta Surd. Con todo, puede que la imagen que quedará en la memoria sea la de los dos buques arrastrados por el fuerte viento y el oleaje, hasta la orilla en las playas de Els Ferros y de La Garrofera, en la Devesa de l'Albufera. Una imagen que nos recuerda lo sorprendentes y descontrolados que pueden llegar a ser estos fenómenos atmosféricos.

A las puertas del primer temporal de otoño


27
Sep
2012

Después de un largo y cálido verano, el otoño arranca con una marcada inestabilización atmosférica que se ha traducido en un primer episodio de fuertes vientos de poniente que parecen haber favorecido el paso de rapaces y la observación excepcional de cernícalos primilla en migración (más de 25 ejemplares en una única jornada). Poco a poco, el movimiento de las masas de aire parece que van a propiciar la llegada de precipitaciones durante los próximos días, en lo que parece ser el primer temporal del este del otoño. Si bien este tipo de procesos son difíciles de predecir, la llegada de una masa de aire frío en altura acompañada de vientos de marcada influencia marítima permite garantizar, de momento, romper con la monótona situación atmosférica que nos había estado acompañando durante los últimos meses de verano. La llegada de este tipo de procesos adversos, además, suele propiciar la observación de un mayor número de aves que, durante un espacio reducido de tiempo, se ven obligadas a detener su viaje hacia el sur.

Publicado en

Un paso postnupcial de limícolas con apenas aves


19
Sep
2012

Entre los meses de julio y octubre somos testigos de uno de los procesos naturales más llamativos y extraordinarios de cuantos acontecen en nuestro entorno. La migración en los seres vivos es un fenómeno adaptativo muy común en la naturaleza y se presenta en un nutrido grupo de especies, desde insectos hasta peces y mamíferos.

En el caso de las aves, a las excelentes aptitudes para el vuelo se le une las grandes distancias que pueden llegar a recorrer muchas especies, haciendo de éste un proceso especialmente llamativo, que se repite cada año y que sigue cautivando la atención de los observadores de aves. Con los limícolas, la mayoría de las especies que se reproducen en el norte de Europa realizan un desplazamiento hacia los cuarteles de invernada localizados mucho más al sur. Este movimiento, y en particular el que se produce finaliza la época nupcial, entre mediados de julio y mediados de octubre, es uno de los periodos más esperados en l’Albufera, por la cantidad de aves que pueden llegar a ser observadas y por el variado número de especies que llegan a registrarse, entre las que se incluyen divagantes y especies raras u ocasionales que ofrecen un atractivo más a nuestras salidas al campo.

Sin embargo, en esta ocasión, a lo largo de 2012, la llegada de migrantes durante el verano ha sido mucho más atenuada que otros años. Aunque el primer movimiento de aves adultas (que suele darse desde principios de julio) parecía dar cifras normales, conforme han ido pasando las semanas, las cifras de limícolas se ha reducido de manera muy marcada, con números mucho más bajos y modestos de lo esperado. De este modo, las cifras de especies comunes o habituales como el correlimos zarapitín Calidris ferruginea, el correlimos menudo Calidris minuta, el combatiente Philomachus pugnax, y de otros chorlitejos, andarríos, zarapitos o archibebes han sido mucho más bajas de lo normal y el registro de aves jóvenes de la mayoría de las especies ha sido, del mismo modo, muy inferior a otros años. Las razones que pueden justificar esta situación son difíciles de determinar ya que pueden incidir causas muy variadas, desde condiciones particulares de cada especie a situaciones meteorológicas concretas, éxito o fracaso en las localidades de nidificación, procesos a medio y largo plazo, etcétera.