Cuaderno de Campo | Junio 2012

Un morito con diez años de edad


15
Jun
2012

Una nueva observación que nos proporciona información sobre aves marcadas con anillas de lectura a distancia. El morito común Plegadis falcinellus, es un ave perteneciente a la familia de los Ibis que se reproduce en unas pocas localidades europeas. Se trata de una especie muy rara hasta hace unos años en l'Albufera, cuyas poblaciones reproductoras europeas han ido aumentando su número. Esta situación, unido a la creación de lugares favorables para la alimentación de la especie durante el período de secado de los arrozales, como el Tancat de La Pipa, ha favorecido una presencia regular a lo largo de todo el año en l’Albufera, que ha culminado con la reproducción de 21 parejas en 2011 y la presencia de cerca de 600 ejemplares durante el final del invierno pasado.

Durante estos días, mientras una fracción de la población se encuentra en las colonias construyendo los nidos, incubando o al cuidado de los pollos, otros muchos ejemplares se encuentran en los arrozales alimentándose o buscando alimento para sus pollos. Es el caso de este morito que, a través de la lectura de sus anillas (marcado con el código 1AH), ha sido posible determinar que fue anillado como pollo en el nido en 2002 en las marismas de Doñana (Sevilla), en los años en los que la población nidificante empezó a aumentar considerablemente desde unas pocas parejas a varios miles. Este dato, además de reportar el cambio de colonia de cría (hasta 2006 este ejemplar había sido visto siempre criando en la colonia donde nació), nos ayuda a entender la procedencia de aves que colonizan una nueva localidad de cría como l'Albufera y la longevidad de estas aves. De hecho, según datos de 2010 de EURING (asociación coordinadora del anillamiento científico en Europa), este ejemplar sería, de momento, el más longevo de los registrados hasta la fecha para la especie (hasta ahora, el récord lo tenía un ejemplar húngaro de poco más de 9 años).

Texto remitido por: Pablo Vera (SEO/BirdLife)

Longevidad de una gaviota de audouin y programas de marcaje


06
Jun
2012

El marcaje de aves con marcas especiales de lectura resulta un método efectivo en el registro y seguimiento de determinadas especies. La colocación de una anilla con un código alfanumérico, que puede ser leído a distancia, supone una herramienta muy valiosa y sencilla que permite mejorar el conocimiento sobre un buen número de especies y de poblaciones determinadas de aves, algunas de las cuales pueden estar amenazadas o mostrar un estado de conservación desfavorable. Conocer las rutas de migración, las localidades de cría o de invernada, la longevidad de esta especie y supervivencia de las aves suponen elementos esenciales para poder diseñar y aplicar medidas de conservación acertadas.

Programas de marcaje como el de la gaviota de audouin Larus audouinii es uno de estos proyectos que viene desarrollándose desde hace ya más de diez años. Muchas de las colonias de reproducción de esta especie amenazada se encuentran incluidas en proyectos de marcaje y cada año centenares de pollos son anillados para facilitar su localización posterior. En este sentido, el éxito y la obtención de resultados de este tipo de iniciativas dependen, en gran media, de la colaboración de observadores de campo que pueden tener la ocasión de dar con un ave marcada con anillas especiales, de ahí la importancia de remitir y comunicar los registros realizados. Comunicar este tipo de observaciones es una práctica muy deseable que puede dar más de una sorpresa y ayuda al desarrollo exitoso de este tipo de programas de seguimiento (puedes remitir tus registros comunicándolos directamente a la Oficina de Anillamiento de la Estación Biológica de Doñana).

En el marco de este proyecto, hace unos días pudo ser localizada una gaviota de audouin en arrozales del Brosquill (Cullera). El ejemplar estaba marcado con una anilla de lectura blanca con los caracteres J3Y que se corresponde con un ejemplar anillado como pollo en las islas Columbretes (Castellón) en junio de 1989, hace nada menos que 23 años. No se trata de un record de longevidad pero sí de una edad nada despreciable para una especie que se encuentra sujeta a multitud de amenazadas. Durante todo este tiempo, este mismo ejemplar ha sido registrado en Mallorca y durante varias temporadas en su localidad de nacimiento. Por otro lado, el ave de la fotografía, marcada con código APAO, fue anillada como pollo en junio de 2004 en el delta de l’Ebre (Tarragona) y observada hace apenas unos días en l’Albufera.

Observación e información proporcionada por: Luís Aleixos