Cuaderno de Campo | Septiembre 2010

La floración del narciso de otoño


29
Sep
2010

En cualquier salida al campo, los ciclos anuales suelen ofrecer, además de aves, un gran número de especies de fauna y flora en las que poder fijarnos. La observación detenida de la vegetación de un lugar tan diversificado como l’albufera, suele ofrecer grandes posibilidades, aunque la identificación concreta de muchas especies de plantas pueda requerir, en determinados casos, de unos conocimientos básicos previos.

El narciso de otoño Narcissus serotinus L. es una especie rara, que forma parte de esa flora tan particular de nuestro entorno más inmediato y también del parc natural de l’Albufera, que realiza la floración a principios de otoño. Esta planta, junto con Scilla obtusiflora y Urginea undulata Subs. caeculi comparte uno de lo habitats más desconocidos de este espacio: los pastos terofiticos de la garriga litoral, que contienen una gran variedad de especies y que, por la bondad del clima más calido, florecen durante todo el año. En primavera, tomando la alternativa a este narciso, encontramos orquídeas del genero Ophrys que, junto con plantas labiadas como el tomillo, el romero, las saturejas y las estepas, ofrecen todo un abanico de posibilidades para los insectos y otros invertebrados propios de estos enclaves.

Texto remitido por: Evarist Gómez

Publicado en

El primer día de otoño


24
Sep
2010

El otoño no podría haberse presentado de mejor manera. El sol a primera
horas de la mañana apenas se dejaba sentir y durante buena parte del día
las nubes han ido cubriendo el cielo hasta llegar a propiciar una tenue
precipitación que ha dejado atrás la primeera jornada del otoño. A estas
alturas del año ya resulta evidente la menor duración del día y con
ello los cambios en la conducta de la mayor parte de los seres vivos.

En buena parte del marjal, el arrozal ya ha sido cosechado y eso
favorece una mayor dispersión de muchas aves que encuentran alimento en
los campos recién cosechados. Esta situación puede dificultar, en cierta
manera, la observación de las aves en l’Albufera, ya que no siempre es
fácil dar con las zonas por las que éstas se van desplazándose. De
cualquier forma, se trata de un periodo del año en el que pueden
observarse un buen número de especies por lo que siempre podremos
llevarnos alguna sorpresa.

Una nueva llegada de correlimos pectoral


14
Sep
2010

Tras un 2009 sin citas de correlimos pectoral Calidris melanotos, a lo largo de 2010 se han venido repitiendo un buen número de observaciones que hacen, de 2010, uno de los mejores años para esta especie en l’Albufera. A un primer registro realizado durante el paso prenupcial, se le unió la presencia temprana de un adulto en el mes de julio y a la sucesión de dos primeras observaciones durante el paso postnupcial, que han culminado con la llegada de un grupo de seis aves, aparentemente todos jóvenes, que han podido ser observados en un arrozal baldío de La Costera (Sueca). Se trata, muy probablemente, de uno de los grupos más numerosos de los registrados hasta la fecha en la península Ibérica y sin duda parece confirmar el aumento de observaciones de esta especie en los últimos años.

Las primeras observaciones de este divagante en l’Albufera se registraron en el año 1992, sin embargo, su presencia se ha venido repitiendo casi todos los años desde 2003. Por lo general, la observación de aves adultas se produce al inicio del paso postnupcial, entre julio y agosto, y la llegada de aves jóvenes a finales de agosto y septiembre, de manera similar a los otros correlimos. Tampoco es rara la observación de varios ejemplares al mismo tiempo ya que, en 2006, llegaron a contarse cuatro aves juntas y en 2008 llegaron a ser vistos, de manera simultánea, hasta seis aves en diferentes zonas del marjal de l’Albufera.

El correlimos pectoral es uno de los limícolas divagantes más frecuente de los observados en Europa y también en España. Aunque la llegada de aves a nuestro continente suele atribuirse con ejemplares procedentes del continente americano, la mayor frecuencia de citas en países más orientales y en la fachada mediterránea de la península Ibérica podría corresponderse con la arribada de aves de procedencia asiática. Los cuarteles de invernada de este limícola se localizan principalmente en Sudamérica, si bien las poblaciones asiáticas parecen desplazarse hasta Australia y Nueva Zelanda.

La especie está incluida en la Lista de aves raras de España por lo que esta observación se encuentra pendiente de homologación por el Comité de Rarezas de SEOBirdLife; de ser aceptada, esta última cita supondría la vigésimo cuarta observación para l’Albufera, con un total de 39 ejemplares implicados.