Cuaderno de Campo | Julio 2010

El fin de la temporada de cría


25
Jul
2010

Desde hace ya unas semanas comienza a ser evidente el inicio del paso postnupcial para muchas aves y con ello parece quedar claro el principio del fin de la temporada de reproducción. En cualquier rincón de l’Albufera resulta fácil dar con aves jóvenes nacidas este año; cigüeñuelas, avocetas, pagazas, charranes, fumareles, garzas, garcillas, gallinetas, anátidas y fochas, entre otras muchas, sin olvidar un buen número de paseriformes, empiezan a abandonar las localidades de cría y a dispersarse buscando alimento y tratando de abrirse paso en el medio que les rodea.

Este año parece haberse confirmado una buena temporada de cría para la mayoría de las aves acuáticas que se reproducen en l’Albufera, con cifras elevadas de charranes y gaviotas y números aparentemente buenos de limícolas, garzas y algunas especies de anátidas. Se ha confirmado la reproducción de un reducido número de parejas de morito común Plegadis falcinellus y, lamentablemente, otras especies siguen mostrando cifras preocupantes (cerceta pardilla Marmaronetta angustirostris, bigotudo Panurus biarmicus, garza imperial Ardea purpurea,…).

Mientras tanto, el paso postnupcial ha empezado para muchas especies, especialmente en el grupo de limícolas, que ya empiezan a ser relativamente numerosos en zonas inundadas del marjal. En este caso, las aves adultas son las primeras en dar el paso y, en pocas semanas, será evidente la llegada de los primeros jóvenes nacidos en localidades de cría más norteñas.

Ave de la semana: la cigüeñuela común Himantopus himantopus


14
Jul
2010

A lo largo del verano, y también durante buena parte del año, la cigüeñuela común Himantopus himantopus, se comporta como uno de los limícolas más frecuentes y que con mayor facilidad puede ser observado en arrozales y zonas inundadas de escasa profundidad de l’Albufera. Se trata de un limícola fácil de identificar, que se reproduce de manera habitual en el saladar del Racó de l’Olla, en zonas desprovistas de vegetación de les mates de la laguna y, especialmente, en los arrozales que se extienden a lo largo de todo el marjal, donde llega a encontrar un hábitat óptimo para sacar adelante las puestas.

Es una especie que cuenta con referencias de su presencia en l’Albufera desde antiguo. Marco A. Orellana, en su obra "Catálogo dels Pardals de l'Albufera de Valencia" escrita a finales del s.XVIII, ya describió a esta especie como ave “…de pantja blanca, la esquena de color de cendra, el pico una má de larch; ve per la Primavera, cria en l’Albufera, y s’enva en Octubre…”. Por estas fechas, la camallonga, como se conoce localmente a este limícola, comienza a formar grupos postreproductores de cierta importancia que suelen concentrarse en arrozales baldíos, con cifras que pueden llegar a superar el centenar de aves. Conforme avance el verano, su número se irá haciendo cada vez menor hasta alcanzar los mínimos anuales a lo largo del invierno, periodo en el que el grueso de las poblaciones europeas se desplaza hasta alcanzar los humedales del África intertropical.

Dónde ver aves este mes de julio


04
Jul
2010

Después de un mes de junio con temperaturas algo más bajas de lo habitual y con una media de precipitaciones algo superior a la media de los últimos años, el mes de julio comienza con un marcado ascenso de las temperaturas que podría prolongarse hasta la primera mitad de este mes. Unas condiciones que invitan a salir a ver aves únicamente a primeras horas de la mañana o, mejor aún, a media tarde, con la caída del sol, cuando las condiciones de luz y temperatura pueden hacer mucho más agradables nuestras salidas al campo.

Tras la llegada del verano, en el mes de julio se empiezan a dar las primeras señales evidentes del inicio del paso postnupcial para muchas aves migratorias. Los limícolas constituyen unas de esas de aves que más pronto muestran movimientos hacia el sur, hacia las áreas de invernada, y la primera semana de este mes ya puede ser excelente para su observación. Los arrozales baldíos y lagunas someras como las del Racó de l’Olla, así como los tancats de La Ratlla, Milia o La Pipa, pueden ser los mejores lugares para ver salir a ver aves por estas fechas. Aún es pronto para saber donde se localizarán los arrozales baldíos que ofrecerán abundantes invertebrados para la alimentación de las aves migratorias y que tantas observaciones interesantes de aves suelen ofrecer cada año. De momento, ya parecen haber arrozales sin cultivo cerca de la casa dels Catalans, accediendo desde la carretera de Sollana y en el camí d’Utxana, cerca de La Llonga, en Sueca.

El arrozal es, sin duda, el hábitat más recomendado para observar aves en julio. Además de las aves presentes en los campos baldíos que podamos encontrar, podremos observar un buen número de garzas (garza imperial, garcilla cangrejera, martinete común,…), pagazas, fumareles y otras muchas aves en busca de alimento.

El mar puede ser otro de los lugares excelentes para seguir viendo aves, especialmente por las tardes, con el sol de espalda y la constante brisa marina, lo que nos puede dar alguna que otra sorpresa. Pardelas cenicientas y los primeros flujos de gaviotas y charranes en paso hacia el sur, podrán ser registrados a lo largo de este mes frente a las playas.