Cuaderno de Campo | Mayo 2010

¿Crónica de una desaparición anunciada?


31
Mayo
2010

Si bien durante mucho tiempo fue uno de los mejores representantes de los ecosistemas palustres de l’Albufera, el bigotudo Panurus biarmicus se muestra, en la actualidad, como una de las especies reproductoras más escasas en este humedal, con una población que parece quedar reducida a unas pocas parejas. La presencia de este pequeño paseriforme de la Familia Timaliidae en l’Albufera se registra desde hace ya tiempo, con unas primeras referencias escritas de 1856 (Catálogo de las Aves de la Albufera de Ignacio Vidal), donde se la consideraba como “común reproductor en carrizales del lago”. El xauet, como se conoce localmente al bigotudo, presentó en su día, una de las poblaciones mejor representada de la península Ibérica, sin embargo, desde hace ya unas décadas su número ha ido descendiendo hasta casi extinguirse en la actualidad.

Esta misma mañana han podido ser observados en carrizales de la mata de l’Antina, dos ejemplares de esta escasa especie, resultando uno de ellos ave joven nacida esta misma temporada de cría. Entender las razones que motivan este descenso de la población no resulta sencillo. El Bigotudo está Catalogado como “Casi Amenazado” en el “Libro Rojo de las Aves de España”, con una población que no parece superar las 1.000 parejas, localizadas en unos pocos lugares de cría. Las principales amenazas parecen asociarse con la alteración de los lugares de cría, modificación del régimen hídrico de los humedales y los efectos de depredadores como los gatos y las ratas. Las poblaciones Mediterráneas, como la de l’Albufera y el delta de l’Ebre resultan, además, especialmente vulnerables por la dificultad de intercambio de individuos entre diferentes poblaciones que permitan garantizar su supervivencia a largo plazo.

Observación realizada por: Evarist Gómez, Carlos Martí y Bosco Dies

El despunte del arroz


27
Mayo
2010

A los pocos días de ser inundados los arrozales de l’Albufera y tras realizar las labores de la siembra del cereal (barrejar l'arròs), que en la actualidad se llevan a cabo de manera casi simultánea con la llegada del agua, empiezan a reverdecer los campos en un proceso que se prolongará a lo largo de los próximos meses. Una vez inundados los campos, los niveles de inundación suelen descender, por un periodo corto de tiempo, para lograr un mayor vigor de las plantas en sus primeras fases de desarrollo. Este proceso, conocido como eixugó de arraigo, favorece un mayor desarrollo radicular de la plántula, lo que se traducirá en un mayor crecimiento y una mejor resistencia a los efectos del viento y otros factores desfavorables.

Desde este momento, el arrozal se convierte en uno de los hábitats mejor aprovechados por muchas aves para buscar alimento. Gaviotas, pagazas, fumareles y garzas, transitan incansables el marjal inundado en busca de invertebrados acuáticos con los que alimentarse y proporcionar, también, alimento a la prole. Es un periodo del año muy delicado para la supervivencia de un gran número de aves, ya que de la calidad ambiental de un entorno agrícola tan importante como es el arrozal dependerá que estas especies puedan sacar adelante a sus pollos.

Un año más se repite la presencia del "charrán de pico naranja"


19
Mayo
2010

Se repite un año más la presencia de un charrán con el pico de color naranja en l’Albufera de Valencia. Este ejemplar es portador de una anilla metálica que le fue colocada en las marismas del Odiel (Huelva) en 2002, y también de una anilla amarilla en una de sus patas, colocada para posibilitar su identificación a distancia tras ser recapturado en 2006 en l’Albufera. A partir de esta marca, visible en el tarso izquierdo, ha sido posible identificar este mismo ejemplar y confirmar su presencia en distintas localidades del litoral del Mediterráneo ibérico durante los pasos migratorios. Hasta la fecha no se ha podido determinar con seguridad la especie a la que pertenece este charrán que empieza a resultar familiar durante las temporadas de cría en l’Albufera.

Desde el pasado 4 de mayo de 2010, en una fecha muy similar a la del año anterior, este charrán pudo ser localizado en la Reserva Natural del Racó de l’Olla, asociado a grupos de charrán patinegro Sterna sandvicensis. Se trata de un charrán fácilmente reconocible por su pico largo y anaranjado, su porte prominente y su obispillo blanco. Durante varios días, ha podido ser observado realizando paradas nupciales y cortejos con otros charranes y no se descarta que finalmente se empareje con otro charrán. Esto ya ocurrió en esta misma localidad en 2006, cuando formó una pareja mixta con charrán patinegro que llegó a sacar adelante un pollo (ver más información), y seguramente también haya sucedido lo mismo en el delta de l’Ebre (Tarragona) con anterioridad.

Los caracteres observados en este charrán no identificado, difieren claramente del charrán bengalí Sterna bengalensis, que es uno de los charranes “de pico anaranjado” observado con cierta frecuencia en la cuenca del Mediterráneo y del que también se cuenta con observaciones en l’Albufera (la última cita en 2008). La asignación específica de este ejemplar, y de otros con características similares que han sido observados los últimos años, tanto en l’Albufera como en otras localidades del Mediterráneo y de Europa, está pendiente de confirmar. A la posible asignación como charrán elegante Sterna elegans, que supondría uno de los pocos registro europeos de esta especie propia de la costa americana del Pacífico, se le debe sumar la más que previsible existencia de ejemplares híbridos entre todas estos charranes de pico naranja (charrán elegante, charrán patinegro, charrán bengalí e, incluso, charrán real Sterna maxima). Un análisis de ADN en curso, de muestras de sangre tomadas a este charrán y a su pollo híbrido en 2006, podría arrojar algo de luz al asunto. Mientras tanto, todas estas circunstancias complican la identificación de este conocido ejemplar que, por quinto año consecutivo, ha visitado l’Albufera de Valencia (ver más información).