Cuaderno de Campo | Abril 2010

Reaparece la gaviota pipizcan


28
Abr
2010

Tras un alarga ausencia, y a pesar de las visitas regulares realizadas a los lugares en los que fue identificada por primera vez, la gaviota pipizcan Larus pipixcan pudo ser relocalizada el pasado 22 de abril en las instalaciones de FERVASA localizadas en las inmediaciones de Quart de Poblet (Valencia). Se trata de la primera cita para la Comunitat Valenciana y una de las pocas realizadas hasta la fecha en España (apenas 9 citas homologadas hasta 2007) (Ver más información).

Sin duda, esta observación se corresponde con el mismo ejemplar que fue observado el pasado 7 y 8 de abril de 2010 en este mismo lugar y también, al atardecer, en el nuevo cauce del río Turia, en el límite norte del parque natural, y que ya prácticamente ha adquirido el plumaje nupcial. Es un lugar frecuentado por un gran número de gaviotas, (gaviota patiamarilla, reidora y cabecinegra principalmente), muchas de las cuales se desplazan con posterioridad a l’Albufera o al frente litoral de Pinedo y el puerto de Valencia. De seguir con nosotros, es probable que esta gaviota se deje caer por una de estas zonas próximas a l’Albufera. Una oportunidad inmejorable para poder observar un divagante americano que muy pocas veces ha sido observado en la península Ibérica.

Observación realizada por: Fco. Javier García i Gans

Una espátula de catorce años


23
Abr
2010

El pasado 14 de abril de 2010 pudo ser observado, en la R.N. de La Pipa, un ejemplar de espátula común Platalea leucorodia que permaneció sesteando junto con otro individuo de esta misma especie, durante gran parte de la mañana. Se trata de un ave que mostraba una serie de anillas de lecturas que se corresponden con las de un ejemplar nacido en la localidad holandesa de Bomenland (Vlieland) y anillada en agosto de 1996, hace nada menos que 14 años.

A lo largo de todo este tiempo, esta espátula ha tenido la oportunidad de desplazarse por varios países, entre ellos España, con tres observaciones previas en Santa Pola (Alicante) y el delta del Llobregat (Barcelona) que parecen corresponderse con registros durante los diferentes pasos migratorios. Durante al menos dos inviernos, este mismo ejemplar se ha llegado a desplazar al Banc d’Arguin (Mauritaria), una de las principales zonas de invernada de aves acuáticas localizada en la costa atlántica africana, a más de 4.000 kilómetros de distancia de la localidad en la que nació. La observación, se corresponde con un programa desarrollado por el “Working Group Spoonbills International” y parte de dicho programa se ha visto apoyado con el marcaje de espátulas con emisores para su posterior seguimiento vía satélite (ver más información de este programa). Como en las otras observaciones realizadas previamente en la península Ibérica, este mismo ejemplar parece aprovechar los humedales costeros mediterráneos como l'Albufera para descansar en su recorrido hacia las localidades de cría localizadas en las Países Bajos.

Información facilitada por: Pablo Vera

Publicado en

La complicada observación de las polluelas


15
Abr
2010

La mayoría de las escasas observaciones de rálidos que podemos realizar a lo largo de nuestras salidas al campo se limitan a una fugaz huída o a la aparición inesperada de un ave que levanta el vuelo ante nuestros pasos. Rascones y polluelas suelen ser observadas por breves instantes de tiempo que, por fortuna, podrán llegar a ser suficientes como para poder ver detalles con los que poder identificar cada especie. Si se cuenta con el tiempo suficiente, la observación pausada de polluelas y rascones suele dar más de una sorpresa y especialmente durante el paso prenupcial, a lo largo de abril y mayo. Un periodo del año en el que este grupo de aves parece resultar algo más regular de lo que podría esperarse.

Las polluelas, conocidas localmente como picardones, son especies muy esquivas y de caracteres marcadamente retraídos, que se suelen mostrar más activas a primeras y últimas horas del día. Con frecuencia suele presentarse en hábitats palustres con escasa profundidad de agua, en los que se desarrolla una densa cubierta de vegetación (eneales, carrizales y juncales), en la que suelen permanecer ocultos la mayor parte del día. Este tipo de lugares, suelen ser excelentes para lograr una observación lo suficientemente buena como para poder disfrutar, por unos instantes, de estas aves. Esperar en silencio y provistos de una óptica adecuada delante de un lugar con la suficiente visibilidad y cercano a estas masas de vegetación podrá darnos algún buen resultado…eso sí, no siempre uno puede acertar con la caprichosa actividad de la polluela, ni con el momento y lugar oportuno en el que cruzarse en su camino.

Con el propósito de mejorar el conocimiento sobre el estatus de presencia y lograr observar este tipo de aves, la Sociedad Española de Ornitología, dentro del programa de Voluntariado Ambiental "Alas sobre agua", desarrollará el próximo sábado y en el mes de mayo varias salidas al campo dirigidas a la observación y localización de rálidos (contacto con la Delegación SEOBirdLife). Una buena oportunidad para dar con un grupo de aves que suele dar más de un quebradero de cabeza.