Cuaderno de Campo | Enero 2010

Semana de Càbiles: unas jornadas negras para las aves acuáticas de l’Albufera


20
Ene
2010

Entre los días 16 y 24 de enero de 2010 se celebran en el Parc Natural de l’Albufera unas jornadas de exaltación cinegética conocidas como Les Càbiles. Aunque en origen fueron instituidas sólo para permitir la caza en los vedats, tras la última tirada, a quienes no podían optar a la subasta de los mejores puestos de caza, se trata de una práctica actualmente extendida a todos los acotados del parque (ver más información).

En estos días, algunas de las antiguas casetas del marjal que todavía se mantienen en pie, así como otras de más reciente construcción, disfrutan de una abultada concurrencia, por lo general de hombres, sumidos en el disfrute de la cocina local, la bebida y la caza. Las jornadas se suceden entre disparos a las aves acuáticas y comidas, en una apoteosis final de lo que vienen siendo unas temporadas cinegéticas que, en la mayoría de casos, parecen resultar decepcionantes para quienes las practican.

Pocos son los cazadores que todavía se vanaglorian de buenas capturas y muchos los que lamentan no haber cumplido con sus expectativas. Cada vez son menos las especies cinegéticas que abundan en l’Albufera de Valencia, donde en la actualidad sólo el collverd (ánade azulón) y la polla d’aigua (gallineta común) pueden ser consideradas como tales. Sin embargo, todavía se capturan algunos bragats, sarcets, siverts, cúes, boixos... los suficientes para mantener la ilusión de tanto cazador, pero lejos de lo que abundaban no hace mucho tiempo. La pérdida del hábitat, la mala calidad del agua, la escasa y corta inundación del marjal, la destrucción de vegetación palustre en zonas agrícolas, las acequias de hormigón, el abuso de fertilizantes y pesticidas agrícolas, el incremento del tráfico rodado, la contaminación lumínica, y otros tantos factores, parecen estar detrás de esta crisis cinegética. Pero de momento, durante las nueve jornadas consecutivas de caza de les càbiles, las aves acuáticas tendrán muy complicado poder acceder a las zonas de alimentación del marjal donde se apostan los cazadores. Una manera peculiar de garantizarse, tarde o temprano, una buena jornada de caza.

Sin menospreciar la cordialidad de quienes atienden esta festividad, les càbiles emulan una práctica de otra época. El futuro de la caza de aves acuáticas debería pasar por el ejercicio de una actividad sostenible, que garantice la supervivencia y la buena condición física de las aves a lo largo de todo el invierno. Lejos de garantizar el confort de las aves, particularmente tras la reciente ola de frío, lo que podemos observar en estos días en l’Albufera es un ir y venir de cazadores, escopeta en mano, celebrando poder disparar, en ocasiones con cierta impunidad, ajenos a los problemas ambientales inherentes a las aves acuáticas de las que tanto dicen disfrutar. Pero como se dice por aquí: el que va davant va davant...

Después del temporal de viento…


16
Ene
2010

Aunque han pasado ya unos días, la huella dejada por el paso de esta última borrasca procedente del Atlántico se recordará por bastante tiempo. El pasado 14 de enero de 2004 se vivió uno de los temporales de viento más fuertes de los últimos 20 años que se dejó sentir de manera muy especial en todo el entorno de l’Albufera de Valencia. A primeras horas de la mañana, comenzó a hacerse evidente un fuerte viento del noreste que dio lugar a rachas de viento que puntualmente superaron los 110 kilómetros por hora. l’Albufera y las extensas zonas inundadas de su entorno mostraron un aspecto que en pocas ocasiones ha podido ser observado y un buen número de árboles en La Devesa y su entorno e incluso algunas construcciones agrícolas cedieron a la fuerza de un viento racheado que no parecía registrarse desde hacía años y que recordaba al fuerte temporal registrado el 25 de febrero de 1989.

Tras el paso de esta borrasca, la situación parece haberse normalizado y con ello la posibilidad de observar aves. Sin duda algunas de las observaciones llevadas a cabo estos dos últimos días pueden estar condicionadas con este fuerte temporal de viento; un críalo muy tempranero parece haberse visto sorprendido por el fuerte viento e incluso ya han vuelto a ser observadas las primeras grullas después de que dejaran de verse a mediados de noviembre del pasado otoño.

Publicado en

Primer temporal del año con una nueva irrupción de aire polar


08
Ene
2010

Desde el pasado jueves se ha hecho evidente una marcada inestabilidad en el tiempo que se ha caracterizado por un fuerte temporal de mar y la entrada de un embolsamiento de aire frío de origen polar que ha dado lugar a un marcado descenso de las temperaturas y a un nuevo episodio de nevadas intensas a cotas muy bajas e incluso próximas al litoral. Durante gran parte de la mañana, las temperaturas apenas han superado los 4ºC y se ha mantenido una fina lluvia que a primeras horas se ha visto acompañada de aguanieve. Las previsiones apuntan a un cese de las lluvias a lo largo del fin de semana que darán lugar a un descenso de las temperaturas nocturnas para los próximos días, incluso por debajo de los 0ºC.

La entrada de aire polar que nos llega se ha dejado sentir muy especialmente en gran parte de Europa, y especialmente en la fachada atlántica, incluyendo las Islas Británicas y la costa oeste de Francia. También en países centroeuropeos las temperaturas y las fuertes nevadas de esta semana podrían estar anunciando la llegada de un buen número de aves invernantes los próximos días, siempre que esta situación adversa se prolongue en el tiempo. De momento no parece registrarse un incremento del número de aves, si bien los grupos de pinzones, verderones y otros fringílidos parecen ir aumentando cada día. Habrá que estar muy atento a la arribada de estas aves empujadas por el esperado viento del norte.