Cuaderno de Campo | Noviembre 2009

Primeros campos fangueados en el marjal de l’Albufera


24
Nov
2009

Desde hace unas semanas que se han dado por iniciados los trabajos de fangueo en los arrozales del marjal de l’Albufera. La roturación de los campos coincidiendo con la inundación invernal representa una de las labores agrícolas propias de este cultivo y que ofrece una gran cantidad de alimento para las aves (Ver más información). Las primeras zonas en ser fangueadas se localizan en las partidas de al norte del municipio de Sollana (La Foia, El Barranquet, l’Alter, Rabassa) y también al sur (Les Sis-centes, La Partida Vella) y en Sueca, en zonas altas de La Llonga, Ribalmarg y Utxana, y es previsible que poco a poco vaya aumentando esta superficie.

Las zonas en las que trabajan los tractores suelen concentrar un buen número de aves, especialmente gaviotas (reidora, sombría y patiamarilla), garzas (garceta común, garza real y garcilla bueyera) y también por estas fechas limícolas invernantes (avefría europea, chorlito dorado europeo y combatiente), que suelen alimentarse en estos campos. Es una buena opción para observar aves y también para poder registrar gaviotas marcadas con anillas de lectura a distancia.

La esperada visita del mosquitero bilistado


22
Nov
2009

Un otoño más, y como viene siendo habitual los último años, ha sido observado un mosquitero bilistado Phylloscopus inornatus en los sotos de ribera de la Reserva Natural del Racó de l’Olla, una localidad que parece estar convirtiéndose en un lugar altamente recomendado para observar esta especie en otoño. Con esta son ya doce las citas que se han registrado de este divagante asiático en l’Albufera desde 1984, con ocho observaciones realizadas en las zonas de arbolado de ribera (álamo blanco, taray, olmo,…) existentes en accesos y senderos peatonales que discurren a lo largo de la Reserva Natural. La de este año es la observación más tardía de las realizadas hasta la fecha y parece coincidir con la llegada de los primeros divagantes a la península Ibérica.

Ante un largo estiuet de Sant Martí


16
Nov
2009

Después de una primera semana de noviembre plenamente otoñal y en el que se registraron las primeras temperaturas por debajo de los 10º centígrados, con el paso de los días se ha implantado una marcada estabilidad atmosférica que ha dado lugar a un aumento de las temperaturas y a una ausencia total de precipitaciones que se está prolongando ya durante más de un mes. Tradicionalmente, estas situaciones de buen tiempo y calmas en el mes de noviembre suelen coincidir con la llegada de Sant Martí, que se celebra el día 11, dando lugar a lo que se conoce como el estiuet de Sant Martí. Este año este periodo de buen tiempo parece estar prolongándose más de lo habitual y con él, parecen alargarse también muchos de los procesos biológicos habituales en la naturaleza y que suelen verse favorecidos con el aumento de las temperaturas.

No resulta fácil poder valorar en qué grado este tipo de situaciones pueden afectar a la presencia o patrones de conducta de las aves, ya que para ello deben tenerse en cuenta una gran cantidad de variables. De cualquier modo, estos días se está registrando la presencia tardía de migrantes transaharianos (como el ruiseñor común Luscinia megarhynchos, el carricero común Acrocephalus scirpaceus, la collalba gris Oenanthe oenanthe, la golondrina común Hirundo rustica o el avión común Delichon urbicum) y no resulta extraño seguir escuchando el melodioso canto del carricerín real Acrocephalus melano pogon en matas y orillas de l’Albufera, tan frecuente y característico de un periodo estival ya pasado. Habrá que seguir esperando ya que las previsiones del tiempo, a corto y medio plazo, parecen confirmar la continuidad de un otoño seco y caluroso.

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