Cuaderno de Campo | Diciembre 2008

Resumen ornitológico: año 2008


30
Dic
2008

Con enero, el año se estrenó con tres ejemplares de colimbo grande Gavia immer en El Perelló y cifras elevadas de pardela balear Puffinus mauretanicus, con un grupo por encima de las 6.000 aves observado desde Cullera. Hasta mediados de mes estuvo presente un porrón acollarado Aythya collaris en el Racó de l'Olla y el 22 de enero pudo ser observado un correlimos canelo Tryngites subruficollis en El Malvinar (Sueca).

Febrero supuso el inicio de la andadura de birdingalbufera y también el comienzo de un noticiario que trata de recopilar los sucesos y las observaciones más destacadas realizadas en l’Albufera. La cerceta carretota Anas querquedula dio un primer pulso a la primavera y a finales de mes, buena parte de los hirundínidos ya habían sido observados. A lo largo de estos días varias observaciones de gaviota cana Larus canus fueron realizadas.

Un año más, marzo arrojó los máximos anuales de aguja colinegra Limosa limosa, con unos primeros registros de aves anilladas pertenecientes a la subespecie islandica. En este mismo mes se dieron los máximos históricos de garceta grande Casmerodius albus, con 88 aves observadas, y citas de avetoro común Botaurus stellaris, gaviota argéntea Larus argentatus y un inmaduro de gaviota cáspica Larus cachinnans.

Abril se inició con un segundo correlimos canelo en La Pipa y con un temprano archibebe fino Tringa stagnatilis que fue el único registro primaveral de esta especie. A final del mes se anilló un primer bisbita gorgirrojo Anthus cervinus y se registró una de las irrupciones más destacadas de los últimos años de cernícalo patirrojo Falco vespertinus, con un grupo de hasta 12 aves, que estuvieron presentes por unos días en La Llonga (Sueca).

Mayo resultó ser uno de los meses más lluviosos de los últimos años y siguió dando citas de cernícalo patirrojo, una observación más de bisbita gorgirrojo y las primeras citas anuales de carricerín común Acrocephalus schoenobaeus. A mitad de mes, hasta 7 fumareles aliblancos Chlidonias leucopterus pudieron ser vistos en zonas inundadas de Sollana.

El mes de junio proporcionó las primeras observaciones de cerceta pardilla Marmaronetta angustirostris con pollos, en un año en el que se estimaron hasta tres parejas nidificantes, y también un primer dato de nidificación de curruca capirotada Sylvia atricapilla en La Devesa. Los últimos días de este mes trajeron dos ejemplares de flamenco enano Phoenicopterus minor al Racó de l’Olla, que supuso el primer registro de esta especie africana en l’Albufera.

A principios de julio pudo ser observado un adulto de correlimos cuellirrojo Calidris ruficollis en el tancat de Zacarés (Sollana) siendo, muy probablemente, la primera cita realizada hasta la fecha en la península Ibérica y, sin duda, una de las citas más destacadas de este año. A mediados de ese mes se registró el primer correlimos pectoral Calidris melanotos de la temporada, en un año que se sucedieron las observaciones de esta especie. Julio proporcionó, además, hasta cuatro ejemplares diferentes de fumarel aliblanco, una cita de charrán ártico Sterna paradisaea y la segunda cita para l’Albufera de pardela sombría Puffinus griseus.

Hasta mediados de Agosto continuaron registrandose buenas cifras postnupciales de limícolas, especialmente de correlimos zarapitín Calidris ferruginea y chorlitejo grande Charadrius hiaticula y citas durante todo el mes de correlimos de temminck Calidris temminckii. Un año más se presentó, en el Racó de l’Olla, el charrán anillado de pico naranja no identificado y que viene registrándose cada año desde 2006. Otros dos correlimos pectorales pudieron ser observados este mismo mes y el día 24 se registró una nueva especie para l’Albufera, un correlimos de Baird Calidris bairdii, que por unos días pudo ser visto en El Ràfol y La Ratlla.

Septiembre se inició con el grupo más numeroso de los registrados hasta la fecha en l’Albufera de morito común Plegadis falcinellus, con 55 aves vistas al atardecer sobre la laguna, y con cifras elevadas de espátula común Platalea leucorodia y pagaza piquirroja Sterna caspia. El ave del mes fue, sin duda, el correlimos pectoral, que dio registros continuados durante todo septiembre y un máximo de 6 ejemplares observados simultáneamente. Además, un correlimos canelo pudo ser visto en dos ocasiones en La Ratlla, suponiendo la séptima observación para l’Albufera.

El primer día de octubre apareció un solitario negrón común Melanitta nigra en Cullera, en un año en el que apenas se han obtenido registros de esta especie. Los efectos de un fuerte temporal de levante, entre el 9 y 11 de este mes, se dejaron sentir con la llegada de una gran cantidad de aves migratorias muertas a la costa; en 14 kilómetros fueron recogidos cerca de 600 aves, entre los que se encontró un guión de codornices Crex crex, una de las pocas observaciones recientes de esta especie. A mediados de mes, aún pudo observarse un fumarel aliblanco y un adulto de charrán bengalí Sterna bengalensis en Les Calaes de El Pujol. Octubre no podría terminar sin ofrecer una nueva observación de mosquitero bilistado Phylloscopus inornatus y, además, en el Racó de l’Olla, una localidad tradicional de presencia para este pequeño migrante centroasiático.

Un solitario avetoro inició un mes de noviembre mucho más frío de lo habitual. La urraca Pica pica hizo acto de presencia en localidades y con cifras hasta ahora nunca vistas. Una lavandera blanca enlutada Motacilla alba yarrellii pudo ser observada en El Romaní y un año más reapareció la cigüeñuela cuellinegra Himantopus mexicanus, que muy probablemente se corresponda con un ave escapada.

Un águila moteada Aquila clanga se presentó hasta mediados de diciembre cerca de la Devesa y el Racó de l’Olla, resultando la primera cita reciente para l’Albufera. El último mes del año aún dio gratas sorpresas, como la reaparición del porrón acollarado Aythya collaris (casi con total seguridad el mismo ejemplar observado el invierno anterior) y citas de porrón pardo Aythya nyroca, colimbo grande y bisbita de Richard Anthus richardi. Durante todo el mes fueron registrado grupos de pardela balear, con máximos que se han acercado a las 1.400 aves.

Temporal con mar de fondo


28
Dic
2008

Muy probablemente, uno de los rasgos que mejor definen la llegada de este último temporal del noreste es el fuerte oleaje que esta sacudiendo el litoral Mediterráneo ibérico. Si bien en la provincia de Valencia sus efectos se están dejando sentir en menor intensidad que en el resto de zonas afectadas (especialmente en Catalunya, Castellón y las islas Baleares), resulta muy llamativa la especial fuerza que presenta el mar estos días, con olas que han superado los tres metros en el litoral de l’Albufera (valores medidos por la boya del puerto de Valencia). Este fenómeno se asocia con el efecto que tiene la distancia y extensión de la superficie de agua recorrida por el viento en su desplazamiento (conocido con el término de “Fetch”), que da lugar a la formación del oleaje y que, en esta ocasión, parece tener su origen en el golfo de Génova y el mar de Liguria. Las olas que se forman con el viento se desplazan sobre aguas profundas disipando su energía muy lentamente, de forma que alcanzan regiones muy separadas de su lugar de formación, como sucede en esta ocasión, dando lugar a frentes de oleajes de gran altura, incluso en ausencia de viento.

Estas situaciones de mar alterada pueden favorecer la llegada de aves marinas hacia la costa, en especial si aumenta la intensidad del viento de origen marino (vientos de Gregal y de Llevant). Esta misma mañana ha sido muy marcada la presencia de aves como el alcatraz atlántico Morus bassanus, con un grupo de más de 16 aves, y págalo grande Stercorarius skua que parecen verse atraídas por la gran cantidad de gaviotas a lo largo de la costa. Las previsiones apuntan a que esta situación se mantendrá los próximos días, así que pueden ser una buena ocasión para observar aves marinas desde algún sitio abrigado y elevado de la costa, como el faro de Cullera.

Sobre el origen de una garceta grande anillada


24
Dic
2008

Hace unos días, el 12 de diciembre de 2008, pudo ser observado cerca de El Palmar, un ejemplar de garceta grande Casmerodius albus con una serie de anillas de colores en las patas. Remitida la información al coordinador de ese programa de anillamiento se ha recibido información sobre el origen de este individuo. Se trata de un ave que fue anillada como pollo el pasado mes de mayo de 2008 en una colonia de cría del noroeste de Francia, concretamente en el Lac de Grand-Lieu (Loire Atlantique). Este registro constituye una de las primeras recuperaciones de un ave anillada de esta especie en l’Albufera, donde su presencia se ha visto incrementada los últimos años de manera muy marcada.

La garceta grande se ha ido haciendo cada vez más frecuente en Europa después de que sus poblaciones sufrieran una drástica reducción las primeras décadas del siglo XX, que fue atribuido a la intensa presión de captura para el aprovechamiento como ornamentación de sus plumas nupciales. Según se recoge en el “Atlas de las aves reproductoras de España” (Editado por el Ministerio de Medio Ambiente) en Francia, país del que procede el ave observada en l’Albufera, se reproduce por primera vez en 1994 y desde entonces su número parece haber ido incrementándose con los años. Un dato más que aporta algo más de información sobre la migración y zonas de invernada de las aves, a través de la observación de aves anilladas o marcadas con códigos de lectura.

Información facilitada por: Toni Alcocer