Cuaderno de Campo | Agosto 2008

Se completa la maduración del arroz…


29
Ago
2008

Con la llegada del final del mes de agosto se completa el ciclo de producción del arroz. A lo largo de estas últimas semanas el desarrollo de la planta ha dado lugar a la formación de la espiga y a la maduración progresiva del grano. En pocos días comenzarán los trabajos de recolección de este cereal que se prolongarán hasta finales del mes de septiembre y que darán por terminada la temporada arrocera de este año.

La producción de arroz en l’Albufera es la principal actividad socioeconómica que se lleva a cabo en este entorno y representa también una de las características que mejor definen el paisaje albufereño. En este sentido, la disponibilidad de extensas zonas inundadas durante el invierno, la existencia de zonas de alimentación para las aves durante los movimientos migratorios e incluso los periodos de reproducción de las aves acuáticas se ven condicionadas a los ciclos de inundación del arrozal y por tanto a la práctica agrícola. Esta dependencia de las aves de l’Albufera de la agricultura es sin duda un factor de debilidad de un humedal carente de hábitats naturales de calidad, en los que las aves puedan obtener alimento. El papel que juega el agricultor en la conservación del hábitat para las aves es pues muy importante y por este motivo, con el tiempo, se han articulado herramientas dirigidas precisamente a compensar este esfuerzo. El paquete de ayudas por el “cumplimiento” de las medidas agroambientales de la Política Agrícola Común, la compensación de daños en el arrozal producidas por las aves acuáticas en determinadas zonas del parque natural y las cuantiosas ayudas percibidas por las Comunidades de Regantes para el mantenimiento de cauces y acequias son algunas de las medidas puestas en marcha para corregir estos desajustes…

La utilización de arrozales baldíos por los limícolas durante la migración postnupcial


19
Ago
2008

La existencia de parcelas de arrozal baldías en l'Albufera en el periodo de la migración postnupcial da lugar a espacios abiertos que son utilizados por centenares de aves como zonas de descanso y alimentación. Los limícolas son el grupo de aves que mejor parecen aprovechar estos lugares que quedan diseminados, de manera aleatoria, a lo largo de la extensa superficie de arrozales de l’Albufera. Por lo general, cuando ha fallado la brotación del arroz, las parcelas quedan cubiertas por una gran cantidad de plantas adventicias cuyo control se realiza mediante el fangueo de los campos. Estas labores agrícolas favorecen la existencia de parcelas abiertas y de escasa profundidad, en las que las aves encuentran un lugar excelente para alimentarse y descansar del largo desplazamiento postnupcial hacia los lugares de invernada.

A lo largo del paso postnupcial, más de 25 especies de aves limícolas pueden llegar a ser observadas en este tipo de lugares en l’Albufera, siendo las más frecuentes la cigüeñuela común Himantopus himantopus, en andarríos bastardo Tringa glareola, el combatiente Philomachus pugnax, el correlimos zarapitín Calidris ferruginea y el chorlitejo chico Charadrius dubius. De esta manera, todas estas aves utilizan un recurso trófico temporal pero afectado por los tratamientos fitosanitarios del entorno, entrando en contacto con sustancias de cierta toxicidad como organofosforados y carbamatos que suelen ser ampliamente utilizados en los tratamientos contra determinadas plagas en los arrozales.

Este año han sido localizados campos baldíos en partidas de los arrozales de Sueca como El Ràfol o el Malvinaret, en Silla, cerca de la partida de El Saladar y también en La Fleixera de Albalat de la Ribera o en El Campillo en Sollana; sin duda unos enclaves excelentes para poder observar aves durante las próximas semanas.

Primeras concentraciones postnupciales de ánades


11
Ago
2008

Con el inicio del mes de Agosto se observan las primeras agrupaciones de ánades azulones Anas platyrhynchos que indican el final de la temporada reproductora. Desde que se registraron las primeras eclosiones en el mes de marzo, ha pasado suficiente tiempo para que los pollos concluyan su crecimiento. Una vez desarrollados por completo, los pollos pierden el vínculo con las hembras que los han sacado adelante y se agrupan en bandos de aves jóvenes. Los adultos, por su lado, se encuentran realizando la muda del plumaje y pierden la capacidad de vuelo durante unas semanas. De momento, las concentraciones son tímidas y apenas superan algunos centenares de aves. En poco tiempo, las crecientes agrupaciones de ánades juveniles se verán incrementadas por los adultos recién mudados de forma que, a mediados de septiembre, l’Albufera de Valencia acogerá una concentración postnupcial que podrá superar los 20.000 ánades azulones. Esta concentración se encuentra formada tanto por aves nacidas aquí como por aves llegadas de otras regiones, atraídas por la época de bonanza que supone la cosecha del arroz, cuando los rastrojos se convierten en un importante hábitat alternativo para la alimentación.

El ánade azulón es la única especie de pato que experimenta un incremento de efectivos en l’Albufera de Valencia. Esto evidencia una adaptación a unos cambios introducidos por el hombre en el ecosistema que, por contra, podrían estar perjudicando al resto de especies de anátidas más sensibles a las alteraciones del hábitat.