Observación de una curruca sahariana Sylvia deserti en L’Albufera de Valencia


22
Mar
2015

La tarde del sábado 4 de octubre de 2014, Bruno Hubert, un residente francés que ha ejercido de profesor en Valencia durante varias décadas, visitó el tramo de dunas de La Malladeta en La Devesa de L’Albufera. Cuando alcanzó las dunas que se extienden junto al mar y frente al Casal d’Esplai (coordenadas: 39º19'06''N - 00º18'22''W; término municipal de Valencia), encontró un pajarillo que levantó el vuelo a su paso, pudiendo apreciar que era de un color raro, muy claro, casi anaranjado; (y comentó) mi primera idea: un canario que se habrá escapado…

El observador llevaba una cámara fotográfica analógica Olympus OM2, con un teleobjetivo de 200 mm y una película fotográfica para diapositivas, con la que pudo obtener una única imagen antes de que el ave levantara finalmente el vuelo hasta otra zona más alejada, sin que pudiera ser localizada posteriormente. Esta diapositiva digitalizada se reproduce aquí, junto con una ampliación en la que se observa el ave con mayor detalle.

El pájaro parecía ser una curruca pequeña y actuaba como tal: no muy tímida pero siempre a distancia prudencial, muy activa y además con vuelos muy bajos y posándose siempre en el suelo de arena. No se vieron plumas oscuras en ninguna parte de su plumaje. La curruca pudo ser observada levantando el vuelo en tres ocasiones, siempre a muy poca altura y posándose en la arena. El hecho de que se posara reiteradamente en el suelo, en vez de adentrarse en la vegetación, le pareció muy raro al observador.

Al regresar a casa, pudo identificar a la curruca como Desert Warbler en su “Guía de las aves de Europa” de Bruun & Singer (p. 239) dada la característica coloración observada, un beige uniforme, entre canela y miel claro. Tras revelar el carrete y digitalizar la única diapositiva meses más tarde, la cita fue comunicada al personal del Centro de Recuperación de Fauna “La Granja” de la Generalitat Valenciana que contactaron con los editores de BirdingAlbufera. La descripción general del ave realizada durante la observación de campo y el estudio de la imagen obtenida permiten identificarla inicialmente como una curruca sahariana Sylvia deserti. El autor fue animado a informar de esta observación al comité de rarezas de SEO/BirdLife que establecerá la identidad definitiva de esta curruca.

En la fotografía se puede observar a un pequeño paseriforme, con una estructura corporal propia de las currucas (género Sylvia), posado en un ambiente de cresta de duna, con una vegetación propia de las dunas embrionarias de La Devesa, entre las que se reconoce cuernecillo de mar Lotus creticus, oruga de mar Cakile marítima y junco de mar Cyperus capitatus. La curruca, de pequeño tamaño y cola corta, presenta las partes superiores de color ocre claro, con terciarias aparentemente lisas, tonos algo anaranjados en la cabeza y partes inferiores pálidas. Las patas son de color amarillento claro y el pico es amarillento, con la base de la mandíbula superior más clara.

La curruca sahariana es una especie extendida por el noroeste de África, desde el Sáhara occidental hasta Libia. Ha sido recientemente separada de la curruca desértica Sylvia nana que se extiende desde el Caspio oriental hasta el noroeste de China (Shirihai et al., 2001). Ambos taxones difieren en su carácter migratorio (más marcado en la oriental), plumaje, morfología y canto. En España se conocen cuatro citas de curruca sahariana en las islas Canarias y una única cita peninsular, realizada en el Clot de Galvany (Elx, Alicante) el 28 de octubre de 2011 (Gutiérrez et al., 2013). Tratándose de una especie poco migratoria, las quince observaciones europeas de curruca sahariana conocidas se localizan a corta distancia de la costa africana, en islas mediterráneas como Malta, Linosa, Sicilia, en la costa alicantina y en las islas Canarias, y han tenido lugar preferentemente en primavera, cuando estas aves se exceden al realizar sus cortos movimientos hacia el norte de regreso a las zonas de cría saharianas (véase Gutiérrez et al., 2013 para más detalles). Curiosamente, la única cita previa peninsular ha tenido lugar en octubre, como la conocida ahora en L’Albufera.

Referencias:

Gutiérrez et al. (2013). Observaciones de aves raras en España, 2011. Ardeola 60(2): 437-506.

Shirihai et al. (2001). Sylvia warblers: Identification, taxonomy and phylogeny of the genus Sylvia. Christopher Helm, A&C Black. London.

Texto redactado a partir de la información facilitada por el autor de la observación, Bruno Hubert

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Gavión cabecinegro: primera cita para España


28
Mar
2014

Entre el 21 y 22 de marzo de 2014 pudo ser observado, durante largos periodos de tiempo, un ejemplar inmaduro de gavión cabecinegro Larus ichthyaetus en uno de los pocos arrozales que se mantenían todavía inundados en La Foia (Sollana). La primera observación se produjo la tarde del 21 de marzo, cuando un gran grupo de gaviotas (patiamarillas, sombrías y reidoras) comenzó a concentrarse en esta zona, coincidiendo con la llegada de una fuerte tormenta.

En un primer momento, pudo ser identificada una gaviota de gran tamaño, algo superior a las muchas patiamarillas presentes, pero con un evidente antifaz oscuro, un pico proporcionalmente largo de color hueso con un marcado extremo negro y una serie de rasgos que parecían coincidir plenamente con los de un gavión cabecinegro. Tras una breve observación, el mismo grupo de gaviotas levanta el vuelo y se dispersa por las zonas próximas, no pudiendo en ese primer momento relocalizar al individuo.

La mañana siguiente, es localizada nuevamente esta gran gaviota, en compañía de otras aves en la misma zona, acudiendo al poco rato al mismo arrozal inundado en donde permanece buena parte del día. Esta estancia es aprovechada por un buen número de observadores que acuden a este sitio para dar con una de las especies más esperadas. Se trata de un ave de segundo año calendario (plumaje de 1er invierno avanzado) que permanece largas horas descansando y formando parte del grupo de gaviota patiamarilla Larus michahellis y gaviota sombría Larus fuscus.

El gavión cabecinegro es una especie que se reproduce en la región comprendida entre el mar Negro y el Caspio y las regiones centrales de Asia. La especie realiza un desplazamiento migratorio hacia los lugares de invernada localizados en el mar Rojo, las costas del océano Índico y el golfo Pérsico. Una pequeña proporción se desplaza hacia el Mediterráneo, alcanzando Turquía e Israel. La última década han aumentado las citas en países del Este de Europa (Polonia, Hungría, Bulgaria,...) y, recientemente, incluso en Italia. De ser aceptada por el Comité de Rarezas de la SEO, se trataría del primer registro para la península Ibérica y también el primer confirmado para España (existe una referencia aparentemente todavía sin homologar de un ave observada en Tenerife el 31 de marzo de 1995) y uno de los pocos obtenidos en el Mediterráneo occidental.

Observador: Toni Alcocer

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Observación de una gaviota cabecigrís en el saladar del Racó de l’Olla


13
Jun
2013

El 11 de junio de 2013 se observó un ejemplar aparentemente adulto de gaviota cabecigrís Chroicocephalus cirrocephalus sesteando en la reserva del saladar del Racó de l’Olla, en L’Albufera de Valencia. La gaviota mostraba un plumaje nupcial en buen estado y pudo ser comparada directamente con otras especies similares presentes, como la gaviota reidora C. ridibundus, la gaviota picofina C. genei y la gaviota cabecinegra Larus melanocephalus. Su tamaño era casi inmediatamente superior al de la picofina, y tanto las patas como el pico eran más largos, pese a lo cual podía pasar fácilmente desapercibida entre las reidoras, a las que se asemejaba sorprendentemente.

La inundación tardía de los arrozales parece ser la causa de una baja población reproductora de gaviota reidora este año en el Racó de l’Olla y el escaso número de adultos se ha visto compensado por una abundancia de gaviotas inmaduras que usan las playas de la reserva como lugar de sesteo en cantidades superiores a las registradas en años previos. La gaviota cabecigrís se encontraba sesteando junto con estas gaviotas, casi todas ellas ejemplares inmaduros no reproductores. Inicialmente se encontraba postrada sobre sus patas, con el vientre en el suelo. Al poco rato se puso en pie y estiró sus alas. Tras caminar unos pasos alzó el vuelo para alejarse con rumbo sudoeste, sobre los arrozales del Tancat de Gallinero colindante con la reserva. La observación se realizó durante los trabajos de seguimiento de la fauna desarrollados por la Brigada de Calidad Ambiental del Servicio Devesa-Albufera y se extendió entre las 12:26 y las 12:56 horas.

En cuanto al aspecto de esta gaviota, las partes superiores eran de color gris más oscuro que el de las otras especies de gaviota presentes y las partes inferiores, la cola, el cuello y la nuca, eran de color blanco. Tenía una caperuza de color gris que palidecía hacia la zona frontal de la cara, abarcando la barbilla. La distorsión causada por el intenso calor no permitió apreciar el color del ojo. Cuando alzó el vuelo, las alas parecieron sorprendentemente largas y anchas, y mostraban una gran extensión de negro en sus extremos, con una contrastada banda blanca en su parte frontal y con uno o dos espejos blancos visibles, próximos a la punta. Su plumaje no presentaba evidencias de plumas inmaduras y su aspecto era el de un ejemplar adulto, sin embargo la gaviota parecía mostrar indicios de muda activa en las plumas terciarias, extremo que no se pudo asegurar durante la observación.

Se trata de una especie que ocupa ambientes tropicales y subtropicales de África y América del Sur. Aunque tiene una distribución eminentemente costera, también aprovecha cuencas fluviales y lagos interiores. Ha formado parte del género Larus hasta hace poco y ahora está considerada dentro del género Chroicocephalus, junto con otras gaviotas de tamaño medio. Tiene dos subespecies reconocidas, fundamentadas en diferencias de tamaño y en la palidez del plumaje, siendo la raza americana (ssp. cirrocephalus) mayor y más pálida que la africana (ssp. poiocephalus).

Las circunstancias de la observación no permiten asignar a este ejemplar con seguridad a cualquiera de las dos subespecies, aunque pueda parecer que la opción más plausible sea que pertenezca a la africana. Sus colonias de cría más cercanas se encuentran en el Banc d’Arguin, en Mauritania y la especie ha sido citada en contadas ocasiones al norte del Sahara, por lo menos en Marruecos, Argelia, Túnez, Egipto e Israel. La observación realizada ahora podría ser la quinta cita europea. De ser aceptada por el comité de rarezas de SEO/BirdLife supondría la tercera cita española, tras las observaciones realizadas entre junio y agosto de 1971 en las marismas del Guadalquivir y en febrero de 2005 en la isla de Gran Canaria. Existe una tercera cita de agosto de 1992 en Gibraltar y actualmente se conoce la presencia simultánea de otro ejemplar con aspecto de adulto cerca de Bari, en la costa adriática al sur de Italia, posiblemente observado allí desde octubre de 2012.

Referencias:

De Juana, E. 2006. Aves raras de España. Lynx Edicions.

Olsen, K. M. y Larsson, H. 2004. Gulls of Europe, Asia and North America. Helm Identification Guides.

Pons J. M., Hassanin, A. y Crochet P. A. 2005. Phylogenetic relationships within the Laridae (Charadriiformes: Aves) inferred from mitochondrial markers. Molecular phylogenetics and evolution 37: 686-699.