Una gaviota símbolo de la recuperación de una especie


16
Jul
2017

El pasado 6 de julio de 2017 pudo leerse la anilla de una gaviota de Audouin Larus audouinii que descansaba en uno de las estacas de madera que delimitan el espacio de protección de la Mata del Fang, en l’Albufera. Después de tramitar dicha (anilla blanca con letras JYV en negro), ha sido posible saber que el ave fue marcada como pollo en el nido en la colonia de la especie en las Islas Columbretes, nada menos que en 1995.

Sus 22 años no suponen el récord de longevidad de la especie, ya que en los últimos años se han observado otras aves anilladas en el nido durante los primeros trabajos de anillamiento científico con la especie, a mediados de los 80. Sin embargo, su historial nos permite viajar al pasado, cuando esta gaviota no era tan abundante y la especie acababa de salir de un estado de conservación muy delicado (en Estado Crítico hasta principios de 2000).

En 1995, el año en que nació JYV, 625 parejas de gaviota de Audouin nidificaron en la colonia de las Islas Columbretes, suponiendo el mayor número registrado hasta el momento, y que nunca se ha vuelto a alcanzar. La especie, tras establecerse en el Delta del Ebro en 1981 con muy buenos resultados en cuanto a productividad, crecía a un buen ritmo y colonizaba nuevas localidades de cría (aunque, por ejemplo, ya se reproducía en Columbretes desde 1974, siendo la presencia de gaviota de Audouin un aspecto clave para la protección posterior del archipiélago). Gracias a una importante labor conservacionista protegiendo sus colonias y reduciendo la presión de los predadores y otras molestias, la gaviota de Audouin pasó de tener menos de 2.000 parejas en 1980, a más de 6.000 en 1990, alrededor de 15.000 en el año 2000 y más de 20.000 en la actualidad.

Hoy en día, la gaviota de Audouin ha sabido adaptarse a una nueva realidad, y como especie está fuera de peligro, con numerosas colonias a lo largo del litoral mediterráneo occidental e islas, aunque el 95% de su población mundial se localiza en España. Ha encontrado en los puertos un nuevo lugar para establecer sus colonias (la mayor colonia mundial de la especie se encuentra en el puerto de Castellón), y no es raro encontrarlas alimentándose en arrozales, de descartes pesqueros, vertederos o incluso robando comida a bañistas en las playas. Una situación impensable cuando nació JYV, hace 22 años.

 

Texto remitido por: Pablo Vera

Bibliografía:

Madroño, A., González, C. y Atienza, J.C. (Eds.) 2004. Libro Rojo de las Aves de España. Dirección General para la Biodiversidad-SEO/BirdLife. Madrid