Por fin, un primer paso hacia el invierno


17
Nov
2013

Ante un otoño que más bien empezaba a parecerse a un verano interminable, este fin de semana se ha registrado una primera irrupción de aire frío que nos recuerda la proximidad del invierno. Un embolsamiento de aire procedente del norte de Europa se ha situado en el mediterráneo occidental propiciando un descenso marcado de las temperaturas y unas primeras, aunque tímidas, precipitaciones en el entorno de l’Albufera (cifras por encima de los 10 litros/m2 y temperaturas mínimas por debajo de los 10ºC). Esta situación, caracterizada por una marcada persistencia de vientos de mestral, parece que se prolongará a lo largo de la semana confirmando con ello las condiciones ambientales propias de la segunda mitad de noviembre.

De momento es pronto para comprobar cómo esta primera irrupción del frío europeo puede afectar a las aves. Hasta la fecha la llegada de migrantes e invernantes a l’Albufera parecía ser algo más modesta de lo habitual, con cifras todavía bajas de muchos de los invernantes más frecuentes y numerosos. De cualquier forma, una de las variables que más podría condicionar la presente invernada de aves acuáticas en l’Albufera tiene que ver con el retraso registrado en la inundación de los arrozales. A mediados del mes de noviembre, una extensa superficie del marjal de Sueca, Sollana, Silla, Catarroja Algemesí o Massanassa permanece aún en seco y la escasez de precipitaciones este otoño ha reducido la superficie inundada, casi exclusivamente, a las zonas en las que se localizan los vedas de caza de Cullera, Sueca, Sollana y Silla.

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