El viento de poniente y la migración de rapaces


07
Abr
2013

Con la llegada de la primavera comienza uno de los procesos naturales más llamativos y esperados del año. En estos meses, una gran cantidad de aves se desplazarán desde los lugares de invernada hasta los de cría, en un viaje que puede implicar recorrer miles de kilómetros de distancia en apenas unos días. Estas últimas semanas, y coincidiendo con los constantes vientos de poniente, se esta haciendo evidente el paso migratorio de rapaces, especialmente por el frente litoral de la Devesa, donde el trasiego de migrantes parece concentrarse. Este tipo de condiciones meteorológicas, con vientos del oeste persistentes, suelen propiciar la observación de migrantes diurnos como las rapaces, que se ven arrastradas hacia el litoral y que van siguiendo la línea de costa en su desplazamiento hacia el norte. El número total de aves que puede llegar a pasar estos días resulta difícil de estimar, pero bastan unos minutos para poder ser testigos del vuelo silencioso de un gavilán entre las copas de los árboles o del desplazamiento, más lento y a mayor altura, de milanos, aguiluchos, cernícalos, abejeros y de otras especies.

Puede que una buena opción para poder observar el fenómeno de la migración sea buscar un sitio con buena visibilidad (el litoral de l’Albufera parece un lugar excelente), esperar tranquilamente y ver pasar el incesante flujo de golondrinas, aviones, lavanderas, vencejos,… y sorprenderse, cada cierto tiempo, con la observación de alguna de las muchas rapaces que estos días pasan por encima de nuestras cabezas.