Resumen ornitológico: año 2012


31
Dic
2012

El mes de enero, trajo números altos de chorlito dorado y cifras también altas de paloma zurita (los máximos hasta la fecha para l’Albufera). Un colimbo grande pudo ser observado a lo largo del mes y un año más se repitió la invernada de cigüeña negra en marjales de Sueca. Una corneja negra pudo ser observada a finales de este mismo mes, una especia de la que apenas existen citas.

Febrero se estrenó con la presencia, por unos días, de un flamenco enano (segundo registro para l’Albufera) y una barnacla cariblanca que permanecerá varios meses en el Racó de l’Olla. En el mar siguió presente el colimbo grande y hasta cuatro negrones especulados pudieron ser observados a lo largo del mes. El fangueo de los arrozales dio las primeras observaciones invernales de gaviota argéntea y una cita más de gaviota de Delaware. A mediados de mes se hizo evidente el inicio de la migración prenupcial con un buen número de citas de polluela pintoja, una temprana bisbita gorgirrojo y un máximo de cigüeña blanca de 70 aves.

Un tranquilo mes de marzo dio varias citas de avetoro común (entre 2 y 3 aves diferentes) y continuó con la presencia de hasta cinco negrones especulados en el mar. La barnacla cariblanca (segundo registro reciente para l’Albufera) prolongó su presencia durante todo el mes y hasta el mes de mayo. Una lavandera blanca enlutada pudo ser observada en Catarroja y un primer máximo histórico de morito común, con 400 aves, pudo ser registrado en un año en el que se alcanzaron cifras sin precedentes para l’Albufera.

Abril se inició con la presencia de hasta cinco cercetas pardillas, una de las cifras más elevadas de los últimos años, y la observación de hasta cuatro polluelas bastardas a lo largo del mes. Dos cernícalos patirrojos fueron vistos en días separados y una lavandera de cabeza negra pudo ser anillada en la R.N. de La Pipa, en lo que supone el primer registro confirmado de esta subespecie de lavandera boyera propia del este de Europa. A mediados de mes pudo ser observado un cuervo común en El Cabeçol de Cullera (segundo registro reciente) y por sexto año consecutivo se repite en la R.N. del Racó de l’Olla la presencia de charranes mostrando rasgos que se corresponderían con el charrán elegante y que este año llegarían a reproducirse.

Los primeros días de mayo dieron una breve observación de cerceta aliazul (segunda cita para l’Albufera), dos ejemplares de correlimos falcinelo y la única cita prenupcial de polluela chica. El mes continuó dando observaciones regulares de cerceta pardilla (hasta cuatro aves) y la fecha extrema de presencia de la barnacla cariblanca que estuvo presente desde el mes de febrero. A finales de mes pudo ser observada una garceta dimorfa mostrando rasgos propios de la subespecie gularis (primer registro desde 1999) y que estuvo presente a lo largo de todo el periodo de reproducción.

El primer día del mes de junio dio una primera cita de malvasía cabeciblanca en un año que proliferarán las observaciones de esta especie amenazada. La garceta dimorfa del mes anterior seguirá presente a lo largo de todo el periodo de reproducción y se registrará por primera vez la reproducción de la golondrina dáurica en zonas próximas a Cullera. Un primer halcón de Eleonora será observado a mediados de mes y los últimos días de junio darán hasta cuatro archibebes finos, iniciando así un paso postnupcial de limícolas bastante flojo.

El mes de julio aportó los primeros registros de reproducción para l’Albufera de aguilucho lagunero y de ánade friso. Hasta tres ejemplares de malvasía cabeciblanca pudieron ser observados durante julio y también en los meses siguientes, un suceso sin precedentes en este humedal. La pareja de charranes de pico amarillo (con rasgos propios de charrán elegante) logran sacar adelante un pollo abandonando la colonia de cría a finales de este mismo mes. Un mes que dará una cita más de lavandera de cabeza negra y un registro de herrerillo capuchino, una especia de la que apenas se cuenta con unos pocos registros en l’Albufera.

A lo largo del mes de agosto se registraron hasta 5 malvasías cabeciblancas diferentes (algunas presentes desde el mes anterior) y una primera carraca el primer día de este mes. Hasta 14 correlimos de temminck y un primer correlimos pectoral parecen anticipar un paso de limícolas bastante flojo y modesto. Durante este periodo proliferan las citas de pagaza piquirroja y hasta cuatro fumereles aliblancos son observados también en este mismo mes.

El esperado mes de septiembre llevó asociada la presencia puntual de lavandera cetrina (hasta tres aves diferentes) y de correlimos pectoral (tres ejemplares a lo largo de todo el mes). El paso postnupcial de espátula común resultó mucho más marcado que otros años así como el paso registrado a finales de mes de cernícalo primilla, coincidiendo con días de fuerte viento de poniente. Hasta dos registros de busardo moro fueron llevados a cabo (aparentemente de aves diferentes) y dos chorlitos carambolos se registraron por unos días en campos de barbecho de Sollana.

Octubre se inició con dos observaciones de águila perdicera, las segundas y terceras citas realizadas hasta la fecha en l’Albufera. A lo largo del mes, se repitieron las cifras algo más elevadas de lo habitual de espátula común y empezaron a proliferar las observaciones de pinzón real en un otoño en el que se alcanzaron máximos sin precedentes. Un picogordo fue observado en paso junto con otros paseriformes. Los últimos días del mes, y coincidiendo con un fuerte viento del oeste, se registraron cerca de 300 grullas en paso y a los pocos días un papamoscas papirrojo pudo ser observado en El Dosel de Cullera en lo que es la segunda cita para l’Albufera.

Noviembre mantuvo durante buena parte del tiempo una prolongada situación de inestabilidad que se inició el mes anterior. La primera mitad del mes dio observaciones de cerceta aliazul, con un macho presente por unas semanas en El Fang, de escribano nival, la tercera cita reciente en l’Albufera, de charrán bengalí (un ave observada desde el cabo de Cullera) y de porrón bastardo. Durante la segunda quincena de noviembre se presentaron dos eideres comunes en el frente litoral de Pinedo que permanecen hasta el mes de diciembre y un págalo rabero es observado desde la gola de El Pujol. El último día de noviembre, un grupo de diez tarros canelos se presentó por un breve espacio de tiempo en el vedat de Sueca.

Diciembre mostró cifras elevadas de negrón común, con casi un centenar de aves a lo largo del litoral de l’Albufera donde también se registra el negrón especulado, un colimbo ártico y dos ejemplares de colimbo chico. Las cifras de pinzón real resultaron también las más elevadas de las registradas hasta la fecha, con grupos por encima del centenar de aves a lo largo de todo el mes. Tres cercetas pardillas fueron vistas por unos días en el Racó de l’Olla y hasta cuatro avetoros parecen presentarse en diferentes zonas (La Pipa, Milia). Las cifras invernales de morito superan los 600 ejemplares y una vez más se repite la invernada de cigüeña negra en el marjal de Sueca, con tres ejemplares observados simultáneamente. El mes se despide con la observación invernal de una culebrera europea en Riola.