La urraca común irrumpe en l’Albufera de Valencia


27
Nov
2012

Desde hace pocos años, la urraca común Pica pica puede ser observada en l’Albufera de Valencia y con una regularidad creciente. No es fácil explicar su tradicional ausencia aquí, pero su rareza queda patente en el hecho de no tener un nombre vernáculo local, al ser una especie prácticamente desconocida por nuestros mayores, quienes dieron nombre a tantas y tantas aves en este humedal, con singular atino.

La urraca común es un córvido de distribución Euroasiática y de hábitos omnívoros que ocupa una gran variedad de ambientes abiertos, preferentemente transformados por el hombre y con una presencia creciente en ambientes urbanos en toda su área de presencia.

Entre 1988 y 1996 apenas se recopilaron cuatro citas de la especie en l’Albufera de Valencia, referidas a uno o dos ejemplares, en La Devesa o en El Cabeçol de Cullera. Su presencia se acrecentó gradualmente a partir de 2000 y los primeros casos de cría en el Parc Natural se documentaron a partir de 2005.

El noticiario de Birding Albufera recopila 101 observaciones de urraca común entre 2008 y 2012. Atendiendo al número de aves citado en estas observaciones y a su distribución por meses y por años, podemos apreciar la evolución del fenómeno de presencia creciente de la especie en l’Albufera en los últimos cinco años y especialmente desde 2011. El primero de los gráficos refleja un notable incremento con los años del tamaño medio del bando que pasa de cuatro aves en 2008 a 14 en 2012, así como del tamaño máximo de los bandos que pasan de 16 a 47 aves en estos mismos años. La distribución mensual del tamaño medio de estos bandos se indica en el segundo gráfico y permite apreciar que las mayores agrupaciones se observan tras la época de cría, en torno a las siete aves de promedio en septiembre y octubre, y durante la invernada, cuando se alcanzan tamaños medios de los bandos entre las nueve y las 11 aves, indicando un gregarismo invernal de la especie que durante la primavera se suele presentar en parejas aisladas, como se aprecia entre abril y junio.

Hemos podido ser espectadores de la llegada de esta nueva especie a l’Albufera y actualmente se puede considerar como una especie de presencia regular y creciente. Su implantación no pasará desapercibida por el resto de especies con las que convivirá en adelante, a la cual se deberán acomodar. Estas urracas son un claro ejemplo de la naturaleza cambiante en la que vivimos y conocer las causas que han motivado esta colonización de l’Albufera sería de gran utilidad para entender lo que nos están diciendo.