Longevidad de una gaviota de audouin y programas de marcaje


06
Jun
2012

El marcaje de aves con marcas especiales de lectura resulta un método efectivo en el registro y seguimiento de determinadas especies. La colocación de una anilla con un código alfanumérico, que puede ser leído a distancia, supone una herramienta muy valiosa y sencilla que permite mejorar el conocimiento sobre un buen número de especies y de poblaciones determinadas de aves, algunas de las cuales pueden estar amenazadas o mostrar un estado de conservación desfavorable. Conocer las rutas de migración, las localidades de cría o de invernada, la longevidad de esta especie y supervivencia de las aves suponen elementos esenciales para poder diseñar y aplicar medidas de conservación acertadas.

Programas de marcaje como el de la gaviota de audouin Larus audouinii es uno de estos proyectos que viene desarrollándose desde hace ya más de diez años. Muchas de las colonias de reproducción de esta especie amenazada se encuentran incluidas en proyectos de marcaje y cada año centenares de pollos son anillados para facilitar su localización posterior. En este sentido, el éxito y la obtención de resultados de este tipo de iniciativas dependen, en gran media, de la colaboración de observadores de campo que pueden tener la ocasión de dar con un ave marcada con anillas especiales, de ahí la importancia de remitir y comunicar los registros realizados. Comunicar este tipo de observaciones es una práctica muy deseable que puede dar más de una sorpresa y ayuda al desarrollo exitoso de este tipo de programas de seguimiento (puedes remitir tus registros comunicándolos directamente a la Oficina de Anillamiento de la Estación Biológica de Doñana).

En el marco de este proyecto, hace unos días pudo ser localizada una gaviota de audouin en arrozales del Brosquill (Cullera). El ejemplar estaba marcado con una anilla de lectura blanca con los caracteres J3Y que se corresponde con un ejemplar anillado como pollo en las islas Columbretes (Castellón) en junio de 1989, hace nada menos que 23 años. No se trata de un record de longevidad pero sí de una edad nada despreciable para una especie que se encuentra sujeta a multitud de amenazadas. Durante todo este tiempo, este mismo ejemplar ha sido registrado en Mallorca y durante varias temporadas en su localidad de nacimiento. Por otro lado, el ave de la fotografía, marcada con código APAO, fue anillada como pollo en junio de 2004 en el delta de l’Ebre (Tarragona) y observada hace apenas unos días en l’Albufera.

Observación e información proporcionada por: Luís Aleixos