Un carricero tordal de edad avanzada


10
Dic
2011

Una de las utilidades del anillamiento científico es la de obtener información acerca de la supervivencia y longevidad de las aves. Así, es bien conocido que las aves tienen una supervivencia mucho menor durante su primer año de vida, siendo especialmente patente en aves migradoras. Este fenómeno se asocia con la inexperiencia de los jóvenes en búsqueda de alimento, de refugio, en la toma de decisiones migratorias o la defensa ante posibles predadores. Recientemente se ha recibido, desde la Oficina de Especies Migratorias, la información referente a un ave recapturada en la Estación de Esfuerzo Constante del Tancat de la Pipa, gestionada por SEO/BirdLife desde abril de 2009 como parte del seguimiento de avifauna que realiza para la Confederación Hidrográfica del Júcar.

Los datos corresponden con un carricero tordal Acrocephalus arundinaceus adulto recapturado en esta localidad el 17 de abril de 2010, dentro del programa PASER. Este ave, había sido anillada como hembra adulta (es decir, con al menos un año de edad y reproductora) en el Marjal dels Moros (Sagunto) en junio de 2002. Es decir, 2.849 días (8 años) antes, por lo que en el momento de su recaptura contaba con, al menos 9 años de edad. Según los datos de EURING se trata de uno de los datos de mayor longevidad para la especie (Ver información), cuyo récord lo ostentan dos ejemplares con al menos 10 años de edad.

No deja de impresionar como un pequeño paseriforme pueda desplazarse desde las localidades de cría a las áreas de invernada localizadas en un amplio rango de latitudes y longitudes en la franja tropical africana. Aunque existe poca información al respecto, las poblaciones nidificantes en la península Ibérica invernarían en el África occidental subsahariana (desde Senegal hasta Camerún). Tomando como posible área de invernada Costa de Marfil, el carricero tordal recapturado habría recorrido entre se anillamiento y recaptura al menos 40.000 km, dado que la distancia entre su área de reproducción y su cuartel de invernada (a los cuales muestra una altísima fidelidad), es de aproximadamente 5.000 km. Teniendo en cuenta que este ejemplar tenía ya un año de vida al ser anillado, la distancia recorrida se elevaría a, al menos, 50.000 km. Una cifra nada despreciable para un ave de apenas 20 centímetros. (Ver más información sobre esta cita).

Texto remitido por: Pablo Vera/SEO BirdLife

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