Rara y bella


23
Oct
2010

Sin lugar a dudas, la Spiranthes spiralis es una rareza más de este espacio natural, que muestra una singular belleza y que pasa casi inadvertida por su modesto porte y su escasa distribución. Esta orquídea, forma parte de la flora menos conocida del entorno de l’Albufera y, dado su delicado estado de conservación, se trata de una especie que está incluida en el anexo III del Catálogo Valenciano de Especies de Flora Amenazada, donde figura como Especie Vigilada, y cuyas poblaciones se encuentran mayoritariamente en la provincia de Alicante. Su hermana, la especie S. aestivalis, prefiere ambientes montanos húmedos del interior de Castellón, todo lo contrario que S. spiralis, que gusta de matorrales litorales aclarados y mucho más termófilos.

La disposición de las flores a lo largo del tallo floral, en forma de espiral y el gran número de flores blanco inmaculado con cierta pilosidad y dispuestas unas sobre la otras, hacen de esta orquídea sea relativamente fácil de identificar. El periodo de floración de esta planta transcurre entre mediados de septiembre y mediados de octubre, mostrándose como la única representante en nuestro territorio de las orquídeas que florecen en otoño.

También en estos días de otoño, la floración de la Smilax aspera, nos sorprende con unos paseos aromáticos, ya que se encuentra en plena floración. Esta liana armada de espinas, llamada también zarzaparrila, cubre los pinares y arbustos de los bosques, indicándonos el avanzado grado de madurez del mismo.

Texto remitido por: Evarist Gómez