Un mar repleto de charranes


13
Jun
2010

Después de las dos últimas temporadas de cría, en las que apenas se habían registrado grupos de gaviotas y charranes alimentándose en el litoral de l’Albufera, a lo largo de 2010 parece estar haciéndose evidente la presencia de grandes concentraciones de estas aves marinas. Estos grupos, que pueden llegar a reunir más de 500 ejemplares muy cerca de la costa, están resultando especialmente llamativos estos últimos días, y dan lugar a un continuo ir y venir de charranes cargados con peces con los que cebar a sus pollos. Charranes comunes, charranes patinegros, gaviotas picofinas, gaviotas reidoras, gaviotas cabecinegras y gaviotas de audouin, se reúnen en grandes bandos, aprovechando la presencia de bancos de boquerones y sardinas que se aproximan a la superficie del agua al ser empujados desde el fondo por otros peces depredadores de mayor tamaño, como el bonito o la jurela.

La franja litoral frente a l’Albufera de Valencia, desde la desembocadura del río Turia hasta el cabo de Cullera, representa un ambiente de alta productividad biológica y de importancia vital para la alimentación de muchas aves marinas. Las aguas cargadas de materia orgánica vertidas desde l’Albufera al mar, junto con los caudales de los ríos Turia y Júcar, constituyen la base sobre la que se establecen importantes comunidades de animales marinos y sustentan una numerosa flota pesquera de bajura en el golfo de Valencia. La ausencia de aves en el litoral registrada las últimas temporadas podría estar asociada con una notoria escasez de peces en el mar y con la dificultad de obtener alimento. Las razones que motivan esta situación no son fáciles de determinar, al existir varios factores implicados, como la temperatura del agua del mar, la salinidad, la calidad biológica del medio marino, etc. La naturaleza es muy cambiante y sólo mediante la observación, el registro de información detallada y el seguimiento a medio plazo, se podrá dar respuesta a este tipo de procesos.