La serenidad de la niebla al inicio de la primavera


25
Mar
2010

Desde hace unos días, las mañanas en l’Albufera amanecen cubiertas por una densa niebla que se ha hecho especialmente visible esta misma jornada. La estabilidad atmosférica desde que se iniciara esta primavera ha marcado estos últimos días y el sol apenas se ha dejado ver algunos breves instantes, oculto tras una cubierta de nubes que parece especialmente persistente en las proximidades del mar. El contraste, después de unos meses de marcada inestabilidad, es evidente y, en cierta medida, invitan a una observación de aves pausada y tranquila. Muchas especies precisan de este tipo de pautas de observación y puede que sea la mejor forma para dar con aves difíciles de observar, pero frecuentes en esta época del año, como paseriformes palustres y polluelas.

Mientras tanto, la llegada de migrantes sigue siendo una constante cada día que pasa. La gran mayoría de las especies estivales han empezado a ser observadas y los primeros cantos nupciales de fringílidos, carboneros, currucas y carriceros empiezan a formar parte del paisaje. Es de esperar que la migración de muchas aves se haga especialmente visible conforme se aproxima abril, y más teniendo en cuenta que, en los próximos días, se dejará sentir el primer episodio de vientos del oeste de la primavera, una situación muy favorable para observar rapaces en migración.