Los primeros pasos hacia la primavera


18
Feb
2010

La duración cada vez más larga del día tiene efectos inexorables sobre la mayoría de los seres vivos. Las horas de sol son cada vez más prolongadas y eso condiciona que muchos procesos en la naturaleza se activen después de la pausa biológica de los meses invernales. Con la llegada del mes de febrero, empieza a hacerse evidente la floración y brotación en muchas especies de plantas, entre los que se encuentran los sauces (Salix alba, Salix atrocinerea,...), un grupo de árboles característico de zonas húmedas y riberas de cauces y ríos, que suelen ser frecuentes en nuestra geografía. Las saucedas son en la actualidad bastante escasas en el ámbito de l’Albufera ya que, con el paso del tiempo, han ido desapareciendo del medio rural conforme ha dejado de ser empleada su madera para múltiples usos tradicionales. En la actualidad, les salgueres únicamente proliferan en espacios restaurados o revegetados, en los que se favorece la recuperación de ciertos hábitats naturales, y en cauces y orillas de algunas acequias y canales que discurren drenando el paisaje entre el arrozal y las zonas de huerta cercanas.

Junto con las primeras brotaciones de estas especies, se empieza a registrar la llegada de los primeros hirundínidos esta última semana; la primavera se acerca tímidamente después de un invierno que será recordado por la persistencia de las lluvias, por la repetición de varios episodios de intensas nevadas y por unas temperaturas algo más bajas de lo que nos habíamos acostumbrado estos últimos años.