Una nueva temporada de gaviotas en l’Albufera


14
Feb
2010

Los meses entre enero y marzo suelen ser el mejor momento de año para poder observar un buen número de gaviotas. En estos días, miles de aves se concentran en las zonas inundadas de Alfafar, donde trabajan los tractores fangueando los campos que han quedado cubiertos por el agua durante los últimos meses. Este invierno, buena parte de los marjales del interior (Albalat de La Ribera, Algemesí) y de Sueca, Sollana, Cullera han sido desecados antes de lo habitual y durante las próximas semanas, únicamente quedarán anegadas algunas zonas próximas a El Palmar, Alfafar, Catarroja y Silla.

La gaviota reidora es, sin duda, la más numerosa, con grandes grupos alimentándose incansablemente de los pequeños invertebrados que salen a la superficie al paso de las anchas ruedas metálicas que mueven los tractores. Las gaviotas sombrías son la segunda especie más abundante, llegando a formar grupos de varios centenares de aves que se alimentan casi exclusivamente cangrejo rojo americano. Además, la gaviota patiamarilla, la gaviota de audouin y la gaviota cabecinegra son, en ese orden, otras especies que frecuentemente pueden ser observadas sin grandes dificultades en nuestras salidas al campo. La observación detenida de estos grandes grupos podrá dar lugar a la cita de otras especies más escasas y que, presumiblemente, darán alguna que otra alegría durante los próximos días.

El mantenimiento de la inundación invernal de los arrozales durante unos meses y el fangueo mecánico de los campos después del invierno son parte de los compromisos adquiridos por los agricultores y por las que se perciben ayudas económicas importantes. Es sin duda una de las prácticas agronómicas que más condiciona la oferta de alimento para las aves acuáticas y su desarrollo supone una ventaja para muchas especies en un momento delicado para ellas como es el invierno.