Fotografiar aves desde el coche


08
Feb
2010

Finalizada la temporada cinegética, comienza el vaciado de los arrozales y se intensifican las labores de fangueo, lo que atrae a numerosas aves a unas parcelas que pasan de estar fundamentalmente inundadas a encharcadas. Es el momento, y casi hasta el mes de marzo, para intentar la fotografía de garzas, gaviotas y algunos limícolas como la aguja colinegra. Para ello, y aunque parezca mentira, un coche es un escondite muy efectivo a la hora de fotografiar aves, ya que éstas están acostumbradas a su presencia y no recelan en exceso de él.
El material fotográfico necesario será, obviamente una cámara (réflex a ser posible) y un objetivo con la mayor focal posible, siendo lo mínimo aconsejable un 300mm. Como material auxiliar vamos a necesitar una red de camuflaje y un soporte para ventanilla o, en su defecto, un bean-bag (bolsa de alubias en castellano) que no es más que un pequeño saco relleno de alubias, lentejas, sal gorda, arena o lo que queramos que, puesto en el marco de la puerta del coche, permita un buen apoyo de la cámara y el objetivo.

Usando la red de caminos del arrozal, localizaremos una zona buena para fotografiar, y a cierta distancia de la misma, colocaremos la red sujeta en la puerta del coche de modo que oculte de la vista de las aves el interior del mismo. Sujetaremos en la ventanilla el soporte o el bean-bag y montaremos la cámara y el objetivo, que dejaremos a nuestro lado. Al llegar al sitio nos aproximaremos a las aves muy despacio, aparcando el coche al borde del camino y apagando el motor unos segundos después de parar. Colocaremos la cámara en el soporte de ventana muy despacio y esperaremos a que las aves hagan el resto. No es recomendable circular con la cámara colocada en el soporte, ya que si pisamos un bache la bayoneta de la misma puede sufrir daños, que pueden también hacerse extensivos a la ventana.