Ante un largo estiuet de Sant Martí


16
Nov
2009

Después de una primera semana de noviembre plenamente otoñal y en el que se registraron las primeras temperaturas por debajo de los 10º centígrados, con el paso de los días se ha implantado una marcada estabilidad atmosférica que ha dado lugar a un aumento de las temperaturas y a una ausencia total de precipitaciones que se está prolongando ya durante más de un mes. Tradicionalmente, estas situaciones de buen tiempo y calmas en el mes de noviembre suelen coincidir con la llegada de Sant Martí, que se celebra el día 11, dando lugar a lo que se conoce como el estiuet de Sant Martí. Este año este periodo de buen tiempo parece estar prolongándose más de lo habitual y con él, parecen alargarse también muchos de los procesos biológicos habituales en la naturaleza y que suelen verse favorecidos con el aumento de las temperaturas.

No resulta fácil poder valorar en qué grado este tipo de situaciones pueden afectar a la presencia o patrones de conducta de las aves, ya que para ello deben tenerse en cuenta una gran cantidad de variables. De cualquier modo, estos días se está registrando la presencia tardía de migrantes transaharianos (como el ruiseñor común Luscinia megarhynchos, el carricero común Acrocephalus scirpaceus, la collalba gris Oenanthe oenanthe, la golondrina común Hirundo rustica o el avión común Delichon urbicum) y no resulta extraño seguir escuchando el melodioso canto del carricerín real Acrocephalus melano pogon en matas y orillas de l’Albufera, tan frecuente y característico de un periodo estival ya pasado. Habrá que seguir esperando ya que las previsiones del tiempo, a corto y medio plazo, parecen confirmar la continuidad de un otoño seco y caluroso.

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