Cuaderno de Campo | Enero 2011

Temporada de avefrías y chorlitos


08
Ene
2011

Conforme avanza el invierno y se generalizan los trabajos de fangueo y roturación de los arrozales del marjal de l’Albufera, las cifras de ciertas aves acuáticas empiezan a hacerse más importantes. Se trata de especies que parecen aprovechar las amplias zonas recientemente fangueadas para buscar el alimento que deja al descubierto el paso de los tractores provisto de las típicas ruedas metálicas, conocidas localmente como gàbies. Estos trabajos en el arrozal, forman parte de las prácticas agroambientales que se llevan a cabo para poder percibir las ayudas económicas que recibe el agricultor desde la Unión Europea y que, sin duda, suponen una parte importante de las rentas agrícolas que permiten garantizar la rentabilidad de este sector.

Las últimas semanas, las cifras de avefría europea Vanellus vanellus, chorlito dorado europeo Pluviales apricaria y correlimos común Calidris alpina, han ido aumentando progresivamente hasta alcanzar valores elevados, especialmente en el caso del chorlito dorado (más de 2.000 ejemplares) y el correlimos común (por encima de las 1.000 aves). En zonas del marjal de Sueca y Sollana (El Ràfol, El Malvinaret, La Socarrà, Ribalmarg, La Llonga o l’Alter) pueden observarse grupos dispersos de todas estas especies que, en ocasiones, superan los 700 ejemplares.

Para poder observar estos grupos uno siempre debe moverse con cautela, aproximándose poco a poco y manteniendo siempre la distancia suficiente como para no ahuyentar a estas aves. Lo mejor en estos casos es no salir del vehículo y observar desde el interior, de esta forma siempre podremos acercarnos lo suficiente como para poder identificar a éstas y otras especies (chorlito gris Pluviales squatarola, correlimos menudo Calidris minuta, archibebe claro Tringa nebularia, zarapito real Numenius arquata, etc.).

Tenemos que tener en cuenta que la práctica de la caza hace que todas estas aves se vean muy amenazadas y eso a pesar de que haya finalizado ya el periodo de caza hábil para especies como la avefría europea (desde el pasado 6 de enero), una medida que apenas es conocida y cumplida por los cazadores locales.