Cuaderno de Campo | Marzo 2010

Sobre la llegada de morito común


20
Mar
2010

Desde finales del pasado mes de febrero, se ha comenzado a registrar la llegada de un número cada vez mayor de ejemplares de morito común Plegadis falcinellus, que ha dado lugar a la mayor concentración de esta especie observada hasta la fecha en l’Albufera. Se trata de un grupo que, en los últimos días, ha superado ya las 125 aves y que se ha ido presentando en diferentes zonas inundadas del parque natural.

El Morito común es una especie que se presenta todos los años en l’Albufera y que llegó a reproducirse en 1993 y 1994 (apenas dos parejas). Desde entonces se ha presentado en los diferentes pasos migratorios, principalmente en el postnupcial, y en bajo número durante el invierno y en el periodo reproductor. En la península Ibérica y países Mediterráneos próximos (Francia, Italia, Marruecos,…) se comporta como nidificante desde mediados de los años 90 y en algunas localidades de cría su número parece haber ido en aumento. En España se reproduce en el delta de l’Ebre, las marismas del Guadalquivir y las salinas de Santa Pola, con una población que ha superado las 500 parejas en los últimos años.

Algunos de los ejemplares observados en este gran grupo van marcados con anillas de lectura a distancia (marcas blancas con tres dígitos en negro). Parte de estas lecturas se corresponde con aves nacidas entre 2007 y 2009 en Petit Camargue (Francia), localidad en las que se desarrollan diferentes programas de investigación con diferentes especies. Es previsible que las aves permanezcan durante unos días aprovechando las últimas zonas del marjal inundado de Catarroja donde permanecen alimentándose constantemente de invertebrados que salen a la superficie tras el fangueo. Esta por ver si zonas recientemente restauradas como la Reserva Natural de La Pipa pueden ofrecer a estas aves un lugar óptimo en el que permanecer durante más tiempo.

Un buen destino para observar aves: el marjal de Catarroja


17
Mar
2010

Las continuas precipitaciones de los meses de enero y febrero y un nivel elevado de la laguna a finales del invierno han favorecido que una gran zona del marjal de Catarroja aún mantenga ciertos niveles de inundación y que los trabajos de fangueo de los arrozales se hayan retrasado unas semanas. Dadas las fechas en las que nos encontramos, con la práctica totalidad del marjal de l’Albufera en seco, las partidas de Els Germanells y La Platera parecen ser un destino perfecto durante los próximos días. Sin duda la mejor ocasión para dar con un buen número de aves y empezar a sentir como, la llegada inminente de la primavera, sigue arrastrando a un buen número de migrantes (lavanderas, fumareles, hirundínidos, etc.).

Casi con total seguridad, estas zonas mantendrán agua apenas una semana más y por ello concentrará un gran número de aves acuáticas. Estos últimos días, en estas mismas partidas del marjal se han venido registrando las mayores concentraciones de gaviotas y limícolas, con grupos numerosos de aguja colinegra, combatiente, archibebe común y correlimos común, y las cifras alcanzadas de ardeidos (garza real, garceta común y garceta grande) son también importantes. Además, en esta zona parecen concentrarse otras muchas especies de aves, destacando el grupo de más de un centenar de ejemplares de morito común. Un buen ejemplo de cómo la gestión del nivel de inundación de los arrozales puede permitir prolongar los periodos de presencia de muchas aves acuáticas. Aves que, en pocos días, se verán obligados a abandonar l’Albufera por unos meses.

Publicado en

La resaca de un fuerte temporal de mar


09
Mar
2010

Tras el paso del último temporal del pasado fin de semana se ha dejado sentir un mar de fondo que ha agravado, aún más, el acelerado proceso de regresión que viene padeciendo el litoral de l’Albufera. El largo recorrido del viento en su desplazamiento sobre el mar, debido al posicionamiento de la borrasca al norte de las islas Baleares, ha favorecido un importante mar de fondo, con registros de olas por encima de los tres metros en aguas profundas localizadas frente al puerto de Valencia.

El proceso de regresión de las playas de la Devesa de l’Albufera y del resto del litoral al sur de la ciudad de Valencia es un fenómeno que viene registrándose desde la década de los años 80. Sin embargo, estos últimos años parece haberse acelerado el ritmo al que los metros de playa se van perdiendo y especialmente tras la ocurrencia de importantes temporales de mar los últimos inviernos. El primer frente de dunas de buena parte del litoral se ha visto profundamente alterado y la recuperación de este sistema tan frágil resulta, a todas luces, complicada. La ampliación de la infraestructura portuaria de Valencia y su efecto en la dinámica del transporte de sedimentos en el litoral, parece ser la causa principal que explicaría este fenómeno erosivo. Una situación que debería generar una mayor preocupación si el objetivo es poder disfrutar de un litoral mejor conservado.