Cuaderno de Campo | Enero 2010

Invierno y buena parte del marjal en seco


03
Ene
2010

Un invierno más, la más que discutible gestión invernal de los arrozales del parque natural de l’Albufera han hecho posible que una extensa superficie del marjal haya quedado completamente en seco en pleno invierno. Los trabajos de fangueo de los arrozales se iniciaron prematuramente a mediados de noviembre y rápidamente se ha ido ampliando la superficie de marjal fangueada y que posteriormente queda en seco. Algo más de 6.500 hectáreas de los marjales de Sueca, Sollana, Albalat de la Ribera y Algemesí permanecen, desde los primeros días de enero, sin agua y con apenas capacidad para poder acoger aves. Esta situación condiciona en buena medida la invernada de una gran cantidad de aves, desde limícolas, garzas y anátidas hasta paseriformes, que dejan de encontrar alimento en las parcelas ya roturadas y en las que apenas se desarrolla algo de vegetación.

La gestión de los arrozales para favorecer la invernada de aves acuáticas forma parte de los compromisos adquiridos por los agricultores para percibir las ayudas agroambientales. Dichas medidas contemplan el fangueo como una de las actividades compatibles para la conservación de los valores naturales en humedales si bien, condiciona su puesta en práctica al final del invierno. En l’Albufera existen muchos factores implicados en la gestión del marjal durante los meses invernales, la práctica cinegética, la actividad agrícola y la cada vez menor disponibilidad de recursos hídricos procedentes del río Xúquer, parecen complicar, en cierta medida, la gestión ambiental del marjal durante este periodo. Por todo ello, resulta necesaria una mejor coordinación de las instituciones implicadas en la gestión de este espacio y sus recursos, de manera que se garantice una mejor calidad ambiental de l’Albufera justo en un periodo del año en el que buena falta hace.