Cuaderno de Campo | Noviembre 2009

Con el poniente…grullas


05
Nov
2009

Desde hace unos días se viene observando en el marjal del parque natural de l’Albufera un grupo de 29 grullas comunes. Aunque es una especie que se observa todos los años a lo largo del otoño en números bajos (2-10 aves), en esta ocasión se trata del mayor grupo registrado hasta la fecha en l’Albufera durante el paso otoñal. Este grupo, formado por aves adultas y sólo cuatro jóvenes, ha podido ser observado desde el lunes, alimentándose en diferentes zonas de Sueca y Sollana.

Se trata de una especie escasa en l’Albufera, que se presenta durante los diferentes pasos migratorios (entre octubre y diciembre y febrero y marzo) y que sólo en contadas ocasiones ha permanecido a lo largo de todo el invierno. Siempre que se den las condiciones de tranquilidad suficientes, difícil teniendo en cuenta la práctica de la caza en estas zonas, la especie podría permanecer durante los próximos meses en el marjal de l’Albufera, especialmente en aquellas zonas que quedan apenas inundadas durante el invierno.

La grulla común Grus grus se reproduce en el norte y centro de Europa y gran parte de Asia, desde el norte de China y Mongolia al este de Siberia. Es una especie que llega a recorrer grandes distancias entre los lugares de cría e invernada, pudiendo llegar a realizar desplazamientos de más de 6.000 kilómetros. Gran parte de las poblaciones occidentales pasan en invierno en el sur de Europa y principalmente en la península Ibérica, donde se concentran en localidades como Gallocanta, con más de 20.000 aves invernantes. Algunas de estas aves pueden llegar a ser vistas durante sus desplazamientos en lugares más alejados de sus principales rutas de migración, como sería l’Albufera. En este caso, la presencia de un grupo tan numeroso parece estar directamente relacionado con el fuerte viento de poniente que está afectando a nuestra geografía desde el pasado lunes. Algo similar sucedió el pasado mes de marzo cuando, en un día de fuerte viento de “ponent” pudieron registrarse varios grupos que sumaron más de 200 aves.

Un flamenco común de 1994


02
Nov
2009

El pasado mes de julio de 2009, pudo ser observado, durante unos días, un ejemplar adulto de flamenco común Phoenicopterus roseus con anilla de lectura en la R.N. del Racó de l’Olla (Anilla de plástico con las letras CASH en negro sobre fondo amarillo). Una vez remitida el registro por el observador, desde el Centro de Investigación de Tour du Valat (Francia), ha sido remitido el historial de vida de este mismo ejemplar. Se trata, nada más y nada menos, de un ejemplar que fue anillado como pollo en el mes de julio de 1994, en l’Étang du Fangassier (Bouches-du-Rhône; FRANCIA), ¡hace más de 15 años!.

Durante todo este tiempo, este mismo ejemplar ha podido ser observado en una buena parte de los humedales del Mediterráneo occidental. Después de ser anillado, en su primer año de vida fue observado en El Algarve (Portugal) y posteriormente, entre los años 1996 y 2004, en diferentes localidades españolas (Málaga, Cádiz, Alicante, Huelva, Sevilla). Pasado todo este tiempo, es observado en 2004 y 2006 en la localidad francesa donde nació, para ser después registrado, una vez más, en nuestro país, en Tarragona (en junio de 2009) y durante unos días en l’Albufera. En total este flamenco parece haber recorrido un mínimo de 5.000 kilómetros entre todas estas localidades; sin duda un periplo de lo más ajetreado teniendo en cuenta que lleva todos estos años desplazándose entre diferentes países (Francia, Portugal y España).

Si bien el flamenco común es una especie de elevada longevidad, ya que existen registros de aves anilladas que han superado los 30 años de edad, 15 años es una cifra respetable para un ave que se ha movido incansablemente de un humedal a otro. Toda una crónica de un viajero obstinado.

Información facilitada por: Vicente Llorens