Cuaderno de Campo | Junio 2009

Los charranes “de pico naranja” vistos en l’Albufera se desplazan al delta de l’Ebre


01
Jun
2009

Los dos charranes pendientes de identificación que pudieron ser observados en l’Albufera entre el 7 y 11 de mayo de 2009, han sido localizados ahora en el delta del Ebre. Se trata de dos ejemplares que muestran rasgos idénticos entre sí, con un pico largo y anaranjado, un tamaño algo superior al de charrán patinegro Sterna sandvicensis y un obispillo blanco. Al parecer, se trata de un macho y una hembra y, como suele ser habitual en estas aves, el primero (observado en l’Albufera desde 2006) tiene un tamaño ligeramente mayor que la hembra. Su aspecto difiere claramente de especies similares, como el charrán bengalí Sterna bengalensis, y resulta semejante a charrán elegante Sterna elegans, una especie propia de la costa oeste americana (Ver más información). La nueva observación, realizada en el delta de l’Ebre (Tarragona) por diferentes observadores, también ha tenido lugar en una zona frecuentada por un gran número de charrán patinegro (ver más información de esta cita).

Tras el primer intento fallido de reproducción en l’Albufera, esta pareja parece haber iniciado una puesta de reposición, para lo que se ha desplazado hasta el delta de l’Ebre, donde seguramente permanecerá hasta finalizar su periodo de reproducción. Se trata, muy probablemente, de la primera ocasión en la que se verifica la reproducción de una pareja de charranes con estos rasgos en Europa. La observación de charranes no identificados, mostrando el pico naranja, se está repitiendo en diferentes localidades de la península Ibérica y también en otros países europeos (Francia, Gran Bretaña, Bélgica,…). Algunas de estas observaciones europeas han sido atribuidas a charrán elegante, la primera de las cuales tuvo lugar en 1974 en Arcachon (Gironde, Francia). La existencia de híbridos en años recientes, entre charrán patinegro y charrán bengalí (y también entre charrán elegante y charrán patinegro), parecen complicar actualmente la asignación específica de este tipo de aves.

La reciente observación de estos charranes en el delta de l’Ebre, poco tiempo después de ser vistos en l’Albufera, es una evidencia de la estrecha relación que existe entre estos dos humedales costeros que apenas distan 160 kilómetros entre si. Ambas localidades albergan importantes núcleos coloniales de charranes y de su calidad ambiental depende la supervivencia de estas poblaciones de aves en el Mediterráneo occidental.