Cuaderno de Campo | Abril 2009

Donde ver aves este mes: ABRIL


08
Abr
2009

Abril abarca gran parte del periodo de la migración prenupcial de muchas aves. La llegada a Europa de las especies estivales reproductoras suele tener lugar desde finales de marzo y a lo largo de la primera mitad de este mes que comienza, de modo que resulta un periodo del año excelente para poder observar un buen número de especies. Durante las próximas semanas, miles de aves (rapaces, vencejos, golondrinas, currucas, lavanderas,…) surcarán el cielo en su viaje hacia el norte después de haber pasado el invierno en lugares tan alejados como Zambia, Zimbawe o Sudáfrica.

Los marjales de l’Albufera de Valencia permanecerán en seco la mayor parte del mes de abril, aunque las últimas lluvias están favoreciendo zonas parcialmente inundadas que concentran muchas aves. Durante este periodo se llevarán a cabo las labores de roturación, nivelación y abonado de los campos. La última semana del mes comenzarán a “soltarse” las aguas de riego que, poco a poco, irán inundando los campos hasta cubrir toda la superficie de cultivo durante el mes de mayo. Las zonas altas de Sueca (Campanar, Les Mahomes), Albalat de La Ribera, Sollana y Algemesí suelen ser las primeras en quedar anegadas, y en ellas se concentra habitualmente un buen número de aves acuáticas (garzas, gaviotas y limícolas) que buscan alimento conforme avanzan las aguas.

El Racó de l’Olla, donde ya comienzan a asentarse los núcleos coloniales de gaviotas y charranes, La Devesa de l'Albufera, el barranco de Catarroja, la reserva de La Ratlla y el ullal de Baldoví, son lugares aconsejables para visitar en estos días. Es un mes excelente para la observación de aves escasas, muchas de ellas muy esperadas por observadores de aves, como el bisbita gorgirrojo, el cernícalo patirrojo o el milano negro, abejero europeo,…).

Es también un momento del año extraordinario para poder comprobar como las condiciones atmosféricas pueden llegar a afectar a la migración de las aves. La inestabilidad propia de la primavera suele dar lugar a la aparición de tormentas que fuerzan a muchas especies a detenerse por instantes o a formar concentraciones de miles de aves (como es el caso de los hirundínidos o los vencejos) que van huyendo anticipadamente ante este tipo de situaciones adversas. En definitiva, Abril es un mes en el que puede valer la pena tener los ojos bien abiertos y observar con atención todo aquello que nos rodea en nuestras salidas al campo.