Cuaderno de Campo | Enero 2009

Esperando la llegada de una nueva irrupción de aire frío


09
Ene
2009

Se trata de la enésima irrupción de aire frío desde que empezara uno de los otoños más fríos de los últimos años. Los próximos días se prevé la llegada de un embolsamiento de aire frío que ya ha comenzado a sentirse desde la pasada noche, con temperaturas mínimas que han alcanzado los 0ºC en el observatorio de Sueca y en el Racó de l’Olla. A diferencia de las otras irrupciones, la que nos afecta en esta ocasión, tiene un origen continental y por ello está previsto un descenso de las temperaturas más acusado. Además, es posible que con llegada de viento de procedencia marítima puedan darse precipitaciones moderadas y nevadas, incluso, en cotas inferiores a los 500 metros.

Este tipo de situaciones, de prolongarse en el tiempo, suelen ser las que más afectan a las aves invernantes en nuestra geografía. Con el paso de estas irrupciones suele registrarse la llegada de aves invernantes procedentes del centro y este europeo que, empujadas por el avance de estos frentes fríos, tratan de escapar de las bajas temperaturas. Una de las aves más sensibles a este tipo de fenómenos es la avefría europea Vanellus vanellus, que suele ver incrementada su presencia de manera muy marcada con la llegada de este tipo de situaciones adversas. En fechas similares a estas pero del año 1985, se produjo una de las mayores irrupciones de aire frío de las últimas décadas, que dio lugar a la llegada de un gran número de aves, contabilizándose un mínimo de 26.000 avefrías.

Si bien existen similitudes con la situación de aquel año, en esta ocasión no parece que los efectos de esta irrupción vayan a prolongarse tanto en el tiempo, ni que vaya a afectar a gran parte del continente europeo, tal y como sucedió en aquella ocasión. Al menos, hasta el fin de semana, parecen seguras unas duras condiciones ambientales tanto para las aves, como para los observadores que salgamos al campo a buscarlas.

Dónde ver aves: ENERO


04
Ene
2009

Enero es un mes plenamente invernal y, aunque suele caracterizarse por situaciones atmosféricas estables, este periodo también recoge las temperaturas mínimas anuales y los episodios de condiciones climáticas adversas invernales más prolongados. A lo largo de este mes, los trabajos de fangueo en los arrozales se hacen más regulares y frecuentes, lo que favorece la llegada de miles de gaviotas que aprovechan estas labores agrícolas como medio para obtener una gran cantidad de alimento. La gaviota sombría Larus fuscus y la gaviota reidora L. ridibundus siguen siendo las más numerosas, aunque en los grandes grupos de láridos uno se puede encontrar con otras especies invernantes mucho más escasas, como la gaviota cabecinegra L. melanocephalus, la gaviota cana L. canus o incluso la gaviota argéntea L. argentatus. Los limícolas, en concreto el chorlito dorado europeo Pluvialis apricaria y la avefría europea Vanellus vanellus también aumentan significativamente su presencia y suelen dar, a lo largo de estos días, los valores máximos anuales. La visita al marjal ofrece una buena alternativa para la observación de aves, en especial si se buscan las zonas que están siendo fangueadas o que lo han sido recientemente. Lo mejor es desplazarse con vehículo e ir acercándose a las concentraciones de aves poco a poco, con cuidado y sin salir del coche, ya que la constante presión cinegética del invierno hace que éstas levanten el vuelo ante la más mínima amenaza. En estos mismos lugares será frecuente la observación de un buen número de paseriformes, con especies como la lavandera blanca Motacilla alba, pinzón vulgar Fringilla coelebs o la alondra común Alauda arvensis, que pueden formar bandos muy numerosos.

Con la finalización de las tiradas (la última será el próximo 17 de enero), los vedats de caza de Silla, Sueca y Cullera quedan abiertos al paso de vehículos y maquinaria y, por ello, buena parte de las concentraciones de anátidas de estas zonas desaparecen. A partir de este momento, la visita a los diferentes miradores ya no ofrece tantas expectativas para observar aves como estos dos últimos meses. Además, hay que tener presente que durante una semana (entre el 18 y 25 de enero) se celebran las jornadas de Les Càbiles que implican casi nueve días ininterrumpidos de caza (ver más información). Hasta el primer domingo de febrero, fecha en la que finaliza la temporada de caza, la actividad cinegética nos seguirá acompañando en nuestras salidas al campo los fines de semana.

A lo largo de enero, y dependiendo de cómo se desarrollen los días, las opciones de observar aves marinas serán muy diferentes. Las situaciones de mar en calma y con ausencia de vientos son excelentes para poder observar colimbos, serretas y patos marinos cerca de la playa. Los días de fuerte viento del este, por lo general asociados con temporales, suelen ser propicios para observar aves más pelágicas (pardelas, págalos, alcatraces) y gaviotas como la cabecinegra o incluso la gaviota tridáctila Rissa trydactila. Un periodo excelente para ser conscientes de como el invierno y sus aves dibujan un paisaje completamente distinto al que se ofrecerá en l’Albufera dentro de unos meses…