Cuaderno de Campo | Noviembre 2008

Hace tres años: primera cita de ruiseñor coliazul


16
Nov
2008

Un día como hoy, pero hace tres años, pudo ser observado un ruiseñor coliazul Tarsiger cyanurus en las zonas ajardinadas del Centro de Recuperación de Fauna de “La Granja” de El Saler. El ejemplar se mostraba bastante confiado y permaneció durante casi dos meses en este mismo lugar, hasta que fue encontrado muerto el 26 de enero de 2006, coincidiendo con una irrupción de aire polar. Durante todo este tiempo, este ejemplar permaneció en la misma zona, alimentándose constantemente en un radio inferior a los 50 metros, y pudo ser visto por medio centenar de observadores. Este registro supuso la primera cita para l’Albufera y la segunda observación homologada para la península Ibérica (Ardeola 54(2), 2007, 405-446), tras el anillamiento de un ejemplar hembra de primer invierno en el delta del Llobregat (Barcelona), curiosamente en fechas idénticas: el 17 de noviembre de 1998 (Ardeola 47: 152-153).

El ruiseñor coliazul es un pequeño túrdido propio de la parte central de Asia y norte de Europa, que se reproduce desde Finlandia hasta Kamchatka, en nordeste de China y el norte de Japón y que pasa el invierno en el sur de China, el sudeste asiático y Japón. La especie se registra en reducido número en otros países europeos (más de 35 observaciones en el Reino Unido y menos de 10 citas en países como Francia o Italia) y sigue siendo uno de los divagantes más esperados y deseados por los aficionados al birdwatching en Europa. La coloración azulada de la cola y los flancos anaranjados lo hacen inconfundible. Probablemente se trate de uno de los registros más sorprendentes de los registrados hasta la fecha en l’Albufera.

Ave de la semana: el busardo ratonero Buteo buteo


15
Nov
2008

El busardo ratonero Buteo buteo es una de las rapaces más frecuentemente observadas a lo largo del invierno en zonas poco inundadas del marjal o huertas y también en los reductos forestales de la Devesa de l'Albufera y El Cabeçol. Aunque no es muy numeroso, probablemente no se superen las 15 individuos invernantes en l’Albufera, su presencia resulta bastante característica, sobre todo cuando las aves se posan en postes elevados o construcciones o bien cuando sobrevuelan los campos describiendo círculos en busca de alimento. La dieta esencial de esta especie son los roedores, que encuentra en buenas cantidades en todos los hábitats que ocupa.

Se trata de una especie fácil de identificar, de tamaño medio y aspecto robusto, de coloración marrón variable y alas anchas que muestra paneles claros en las partes inferiores. Se encuentra ampliamente distribuida por toda Europa y también en Asia, donde la especie muestra una subespecie diferente y con un marcado carácter migratorio. Las poblaciones Europeas son mayoritariamente sedentarias y algunas poblaciones también realizan migraciones parciales hacia latitudes inferiores o desplazamientos altitudinales, en busca de zonas más calidas. L’Albufera recibe durante el invierno estas aves invernantes que estarán con nosotros hasta principios de la primavera próxima.

Empiezan a llegar las anátidas invernantes


12
Nov
2008

Desde hace décadas, l’Albufera ha sido reconocida internacionalmente por su importancia como lugar de invernada para las aves acuáticas. Parte de esta importancia se debe a las poblaciones invernantes de anátidas y fochas que hacen de l’Albufera una de las principales localidades de invernada en la península Ibérica. La extensa superficie inundada del humedal durante el invierno configura un hábitat cuyas condiciones ambientales favorecen grandes concentraciones de aves.

Es importante hacer notar que las numerosas concentraciones de ánade azulón registradas tras la siega del arroz se han reducido a la mitad en dos meses. Pero con el avance del otoño, se hace cada vez más evidente la llegada de otras especies de anátidas que vienen a pasar aquí el invierno, buscando un confort biológico favorecido por la previsible disponibilidad de alimento y por un clima moderado. A finales del pasado mes de octubre se registró una primera entrada de pato colorado Netta rufina que se ha ido incrementando poco a poco, alcanzando las 4.000 aves estos días. Ahora parece tocarle el turno al cuchara europeo Anas clypeata, que estas últimas semanas ha aumentado sus efectivos hasta superar las 5.000 aves. Otras especies migratorias, procedentes de los núcleos de cría situados en el Norte y Este de Europa, como la cerceta común Anas crecca, el ánade rabudo Anas acuta o el porrón europeo Aythya ferina, han empezado a llegar de manera más tímida y es probable que puedan ir aumentando su número con el paso de los días. Sin embargo, atendiendo a la evolución de la invernada de anátidas de estos últimos años, con valores en declive a lo largo de la estación, todo parece indicar que las grandes concentraciones de ánade rabudo, silbón europeo Anas penelope y pato cuchara procedentes del norte probablemente pasen a formar parte del recuerdo colectivo reciente.

Las concentraciones más destacadas de este otoño parecen estar registrándose en el vedat de Silla, donde, una inundación temprana del marjal, el cierre de caminos desde principios de octubre y el hecho de no haber cazado en estas zonas desde el inicio de la temporada cinegética, parecen haber favorecido una mayor querencia de las aves, con censos que podrían superar las 15.000 aves.